El presidente de China, Xi Jinping, ha recibido este lunes en Pekín a su homólogo bielorruso, Alexander Lukashenko, en un encuentro en el que ambos dirigentes han escenificado una relación de máxima proximidad política. Xi ha afirmado que los vínculos entre ambos países se encuentran en lo que ha calificado de su "mejor momento histórico", según un comunicado difundido por los medios oficiales chinos.
Durante la reunión, Xi ha asegurado que la "confianza política mutua es sólida como una roca" y ha defendido que la relación bilateral ha resistido "las vicisitudes del escenario internacional". En la misma línea, el líder chino ha subrayado que Pekín apoya a Bielorrusia en la "protección de su soberanía, independencia e integridad territorial", y ha instado a ambos países a actuar como una "fuerza estabilizadora en un mundo convulso", según la televisión estatal CCTV.
After spending a few days in Russia meeting with Putin, Lukashenko flew to China to meet with Xi Jinping.
— Anton Gerashchenko (@Gerashchenko_en) June 29, 2026
Xi Jinping said that China supports Belarus in protecting its sovereignty, independence and territorial integrity. pic.twitter.com/FVcwT06GVf
Los elogios de Lukashenko a Xi
Por su parte, Lukashenko ha respondido calificando a China de "socio estratégico incondicional" de Bielorrusia y ha destacado que la cooperación con Pekín es clave para el desarrollo económico y social de su país. El presidente bielorruso ha expresado también la voluntad de ampliar la colaboración en ámbitos económicos, tecnológicos e industriales.
El encuentro en Pekín llega después de una visita previa de Lukashenko a Rusia, donde se reunió durante dos días con el presidente Vladímir Putin en la residencia de Valdái. Aquellas conversaciones no trascendieron públicamente, pero se enmarcan en un contexto de refuerzo de la coordinación entre Moscú y Minsk en plena guerra en Ucrania.
El viaje del dirigente bielorruso a Asia forma parte de una gira regional que incluye varios países y que, según la agencia estatal Belta, tiene como objetivo impulsar proyectos económicos de gran envergadura. La secuencia de visitas ha situado a Lukashenko en un momento diplomático especialmente activo, en paralelo a su acercamiento tanto a Rusia como a China.
La guerra de Ucrania, en el epicentro de las conversaciones
La guerra de Ucrania continúa marcando el trasfondo de todos estos encuentros. Kyiv ha acusado reiteradamente a Bielorrusia de actuar como plataforma logística y política de apoyo a Rusia, mientras Minsk niega cualquier implicación directa en el conflicto. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha alertado recientemente de posibles planes de Moscú y Minsk para incrementar la cooperación militar, una hipótesis que las autoridades bielorrusas rechazan.
En este contexto, China mantiene una posición ambigua desde el inicio de la guerra: por un lado, reclama el diálogo y una solución política al conflicto; por el otro, continúa profundizando sus relaciones con Rusia y reforzando los vínculos con sus aliados más cercanos, como Bielorrusia.
Lukashenko ya había visitado Pekín en varias ocasiones en los últimos años, incluyendo un encuentro con Xi en junio de 2025 y su participación en un gran desfile militar en septiembre del mismo año, donde coincidió con otros líderes como Vladímir Putin y Kim Jong-un. Aquellas citas sirvieron para visualizar el eje de relaciones que se ha ido consolidando fuera del ámbito occidental.
Con la reunión de este lunes, Pekín y Minsk vuelven a escenificar una alianza que se refuerza en un momento de tensión global creciente y de reconfiguración de los bloques geopolíticos, con la guerra de Ucrania todavía como principal punto de fricción internacional.
