Después de ocho meses de cruenta ofensiva militar israelí sobre la Franja de Gaza, que ha dejado ya más de 36.200 civiles asesinados, sobrevuela la posibilidad de una tregua. El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, hizo el anuncio: Israel ofrece a Hamás una propuesta de acuerdo para un alto el fuego duradero a cambio de la liberación de todos los rehenes que el grupo islamista palestino mantiene secuestrados, "después de una intensa actividad diplomática" en la cual han participado también Catar, Egipto y otros países del Oriente Medio. La respuesta de Hamás fue rápida y, al estudiarla, aseguraron que la veían "positivamente". Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó haber autorizado a sus negociadores a presentar un borrador de tregua para liberar los secuestrados, aunque dejó claro que la ofensiva militar no acabará hasta que Israel no consiga su objetivo de eliminar las capacidades de Hamás en el enclave palestino. Paralelamente, crece la presión internacional para que se llegue a un acuerdo, con numerosos países que ya se han pronunciado a favor, si bien internamente, en Israel, la situación es complicada y el Ejecutivo de Netanyahu afronta presiones en direcciones opuestas.
Además de Estados Unidos, también Francia, Reino Unido, Egipto, Catar o España, así como la Unión Europea en su conjunto, se han pronunciado a favor del acuerdo de tregua e instan a Israel y Hamás a aceptarlo y sentarse a negociar. "Como mediadores en las negociaciones en curso para garantizar el alto el fuego a Gaza y la liberación de rehenes y detenidos, Catar, Estados Unidos y Egipto hacen un llamamiento conjunto para que Hamás e Israel finalicen el acuerdo con los principios señalados por el presidente estadounidense, Joe Biden, el 31 de mayo de 2024", indican en un comunicado conjunto que ha compartido el Ministerio de Exteriores catarí. El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Rishi Sunak, han instado a aprovechar la oportunidad de tregua para avanzar hacia una paz duradera. Pedro Sánchez también ha pedido adhesión a este "urgente alto el fuego que acabe con la catástrofe humanitaria".
Presión interna sobre Netanyahu entre familiares de rehenes, la oposición y la ultraderecha de la que depende
Mayor complicación hay internamiento en Israel para la aceptación o no de la tregua, aunque Biden lo haya presentado como una propuesta israelí. Por un lado, los familiares de los rehenes que Hamás mantiene secuestrados en Gaza han exigido este sábado en Netanyahu que apruebe el plan de tregua. La plataforma que los representa ha convocado más manifestaciones este sábado por la noche, como cada semana, y hablarán con el gabinete de guerra y la Knéset (Parlamento) para reclamar la aprobación inmediata. También da apoyo a la propuesta de tregua el líder de la oposición en Israel, el centrista Yair Lapid.
Por el contrario, los ministros ultraderechistas del gobierno de coalición de Netanyahu han amenazado con tumbar al Ejecutivo si se acepta el plan de tregua. El colono y líder de Poder Judío, Ben Gvir, que ocupa la cartera de Seguridad Nacional, ha asegurado que "se trata de un acuerdo promiscuo, que supone una victoria para el terrorismo y un peligro para la seguridad del Estado de Israel." El ministro de Finanzas y líder de Sionismo Religioso, Bezalel Smotrich, por su parte, ha amenazado con marcharse del Ejecutivo y ha afirmado que la guerra no puede acabar hasta que Hamás sea "destruido". En respuesta, Yair Lapid ha alargado la mano a Netanyahu en caso de que los ultraderechistas hagan caer el gobierno: "Si fuera por ellos podría haber guerra aquí para siempre", criticó.
Tregua en fases: alto el fuego, liberaciones, retiradas y reconstrucción
La propuesta de tregua presentada por Biden tendría tres fases. La primera constaría de seis semanas en las cuales habría un alto el fuego completo, se retirarían las tropas israelíes de todas las áreas pobladas de la Franja y serían liberados varios rehenes, entre ellos mujeres, ancianos y heridos, a cambio de la excarcelación de centenares de prisioneros palestinos. Durante estas seis semanas, Israel y Hamás tendrían que negociar los detalles de la segunda fase, que implicaría "el final permanente de las hostilidades", la liberación del resto de rehenes, incluidos soldados, y la retirada del Ejército israelí de la Franja. Según el mandatario estadounidense, esta segunda etapa necesitaría una negociación muy intensa, de manera que "el alto el fuego continuará vigente siempre que las conversaciones se mantengan". La tercera y última fase comprendería un "gran plan de reconstrucción" del enclave palestino y la devolución de los cuerpos de los rehenes asesinados.