El Comité Olímpico Internacional (COI) se encuentra en el centro de una fuerte controversia después de que su tienda oficial en línea comercializara una camiseta con el cartel de los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, celebrados bajo el régimen de Adolf Hitler. La prenda, que ya aparece como agotada, formaba parte de la “Colección del Patrimonio” del organismo olímpico y reproducía el póster oficial de los Juegos de 1936, con una figura masculina atlética coronada con laurel, los anillos olímpicos y la Puerta de Brandeburgo con la inscripción: “Alemania, Berlín, Juegos Olímpicos de 1936”. La polémica ha estallado en un momento de máxima exposición mediática para el movimiento olímpico, coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026.

Indignación en Alemania y críticas judías

En Alemania, las críticas no se han hecho esperar. Diversos sectores políticos y sociales han reclamado la retirada del producto, considerando que comercializar este tipo de imágenes sin un contexto histórico claro es inapropiado. Clara Schädlich, portavoz de política deportiva del grupo parlamentario de los Verdes en la Cámara de Representantes de Berlín, afirmó a la agencia DPA: “Los Juegos de 1936 fueron una herramienta central de propaganda del régimen nazi. Haciendo esto, el COI no está reflejando el relato histórico. Es una elección inapropiada sin contexto”.

Las organizaciones judías europeas también han condenado la venta. Scott Saunders, director ejecutivo de la International March of the Living, declaró a la CNN: “Mientras el mundo reflexiona sobre esta última controversia, es imposible no recordar que nos acercamos a los 90 años de los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, un evento que el régimen nazi utilizó para legitimarse a escala mundial mientras la persecución de los judíos ya estaba en pleno apogeo”. Además, Saunders advirtió: “El deporte tiene el poder de unir, inspirar y elevar lo mejor de la humanidad. Pero la historia nos recuerda que también puede ser manipulado para purificar el odio y normalizar la exclusión. La lección de Berlín es urgente. Cuando el antisemitismo resurge en la vida pública, ya sea en los estadios, en las calles o en línea, el silencio no es neutralidad. Es complicidad”.

Por su parte, Christine Schmidt, codirectora de la Wiener Holocaust Library de Londres, recordó a la CNN el papel propagandístico de los Juegos: “Los nazis utilizaron los Juegos Olímpicos de 1936 para exhibir su régimen opresivo al mundo, con el objetivo de suavizar las relaciones internacionales y, al mismo tiempo, impedir la competición de casi todos los atletas judíos alemanes, arrestar a los 800 romaníes que vivían en Berlín y ocultar a los visitantes internacionales signos de violencia virulentamente antisemita y propaganda”. Y añadió: “La propaganda fascista y antisemita de los nazis se infiltró en la promoción de los Juegos, y muchos atletas judíos internacionales decidieron no competir. El COI debería considerar si cualquier apreciación estética de estos Juegos se puede separar fácilmente del horror que les siguió”.

El papel propagandístico de los Juegos de 1936

Los Juegos de Berlín se celebraron tres años y medio después de la llegada de los nazis al poder. Hitler los convirtió en un escaparate internacional del Tercer Reich y de la supuesta superioridad racial aria. A pesar de este intento de propaganda, el atleta norteamericano Jesse Owens se convirtió en la gran estrella de los Juegos con cuatro medallas de oro, desafiando la narrativa racista del régimen. Además de la camiseta de Berlín 1936, la colección también incluía otro modelo dedicado a los Juegos Olímpicos de invierno de Garmisch-Partenkirchen 1936, también organizados bajo el régimen nazi.

La defensa del COI

Ante la avalancha de críticas, el COI ha defendido su decisión. En un comunicado enviado a CNN, un portavoz aseguró que la Colección del Patrimonio Olímpico “celebra 130 años de arte y diseño olímpico” e incluye todas las ediciones anteriores de los Juegos. “Aunque, por supuesto, reconocemos las cuestiones históricas de ‘la propaganda nazi’ relacionadas con los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, también debemos recordar que en los Juegos de Berlín compitieron 4.483 atletas de 49 países en 149 pruebas con medalla”, afirmó el portavoz. “Muchos de ellos sorprendieron al mundo con sus éxitos atléticos, incluido Jesse Owens”.

El COI también señaló que el contexto histórico de los Juegos de 1936 está explicado con más detalle en el Museo Olímpico de Lausana y que el número de camisetas producidas era limitado, motivo por el cual actualmente están agotadas.