Pavor en el Tíbet por una posible segunda riada mortal: las autoridades chinas, en alerta

Mientras la cifra de víctimas mortales por la tragedia en el Nepal aumenta por minuto, en el Tíbet se ha extendido el temor a una nueva riada catastrófica como la de hace solo un par de días. Concretamente, se teme que una gran bolsa de agua que se formó a raíz del mismo desprendimiento pueda reventar y, por lo tanto, que se repita la situación. Por eso mismo, las autoridades chinas advierten que el nuevo lago formado a raíz del primer desprendimiento se podría romper en los próximos tres días y provocar, a su vez, otra gran riada. Ante esta amenaza, las autoridades chinas empezaron a evacuar este jueves a residentes de varios pueblos y villas del Tíbet, alrededor del nuevo lugar que se ha formado cerca de la confluencia de dos ríos. Según los cálculos chinos, esta enorme bolsa de agua contiene unos dos millones de metros cúbicos. El embalse se estaba desbordando y, avisan desde China, se le podrían añadir hasta tres millones de metros cúbicos de agua. Esto hace que el riesgo de ruptura sea muy elevado. Ante esta alerta, se han suspendido temporalmente las tareas de rescate en algunos puntos por el riesgo de desbordamiento, protegiendo así los servicios de emergencia. 

A su vez, las autoridades de Nepal han recomendado a la población que se marche de los cauces de los ríos ante la amenaza de este nuevo lago, que se ha formado por la acumulación de rocas y escombros a raíz de la riada. "Según informaciones de China a través de imágenes de satélite y análisis preliminares, el río ha quedado bloqueado, formando un lago artificial que crece, con riesgo de rotura", ha detallado la Autoridad Nacional de Desastres de Nepal, encargada de gestionar esta grave crisis. "Hasta nuevo aviso, se pide a los residentes de las zonas bajas del río Bhote Koshi, turistas, personal de rescate y a todos los involucrados que tengan todavía más precaución y que no se muevan de lugares seguros". A pesar de estas previsiones, los expertos de Nepal descartan, de momento, un escenario catastrófico similar al que ya se ha registrado esta misma semana, calculando que, si se produjera una nueva riada, esta sería mucho más pequeña que la anterior. 

Al menos 478 víctimas mortales

Mientras el foco se traslada sobre esta posible rotura de la nueva "presa" artificial, la cifra de muertos por la primera riada no para de crecer y, según el último balance hecho público este viernes, ya hay, como mínimo, 478 víctimas mortales. La inmensa mayoría de víctimas se han registrado en Nepal (475), mientras que desde China hablan de tres muertos en el Tíbet, de momento. En total, se han rescatado 3.253 personas con vida, aunque todavía quedan muchas enterradas bajo los escombros. Por este motivo, se espera que la cifra de muertos vaya creciendo a medida que avancen los días.