La riada de Nepal dispara la tragedia: 270 muertos y casi 1.400 desaparecidos entre Nepal y el Tíbet

La magnitud de la catástrofe que ha golpeado el Himalaya no para de crecer. El balance de la riada que el miércoles arrasó una extensa zona de la frontera entre Nepal y el Tíbet se ha elevado este jueves a al menos 270 muertos y 1.384 desaparecidos, según los últimos datos comunicados por los dos países. El salto más importante lo ha provocado la actualización de las autoridades chinas, que han pasado de contabilizar 265 desaparecidos a 558 personas con las que no se ha podido establecer contacto en el condado tibetano de Gyirong. Nepal, por su parte, busca 826.

Las cifras, todavía provisionales, dibujan una tragedia mucho más grave de lo que se entreveía durante las primeras horas. Nepal ha recuperado 177 cadáveres y China ha confirmado tres en el Tíbet, mientras los equipos de emergencia intentan llegar a poblaciones que continúan aisladas por carreteras destruidas, puentes arrastrados por el agua, cortes en las comunicaciones y el riesgo de nuevos desprendimientos. Las autoridades advierten, además, que los balances de desaparecidos de los dos lados de la frontera todavía no se han podido cruzar y no se puede descartar que haya alguna duplicidad entre las listas.

Cientos de extranjeros atrapados en el Himalaya

Una de las particularidades de la catástrofe es el elevado número de turistas y peregrinos que se encontraban en la región cuando llegó la avalancha de agua, barro, rocas y hielo. La ruta que une Nepal con el Tíbet es transitada habitualmente por viajeros que se dirigen hacia el monte Kailash y el lago Mansarovar, dos lugares sagrados especialmente para hinduistas y budistas.

En el lado tibetano, la televisión estatal china CCTV sitúa en 260 los extranjeros entre los 558 desaparecidos. En Nepal, las cifras han ido cambiando a medida que operadores turísticos y autoridades han podido revisar las listas de viajeros. El último recuento de la Junta de Turismo de Nepal situaba en 590 los turistas sin localizar, 476 de ellos extranjeros, dentro del total de 826 desaparecidos en el país. Entre ellos hay ciudadanos de más de una veintena de nacionalidades, con grupos especialmente numerosos de la India, Estados Unidos, Ucrania, Australia y el Reino Unido.

También hay cuatro españoles desaparecidos, según ha confirmado este jueves el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. "En estos momentos no nos constan españoles muertos, pero sí que hay cuatro personas que no localizamos", ha explicado el ministro. La embajada española en Nueva Delhi, el Consulado Honorario en Nepal y los servicios de emergencia consular están movilizados para intentar localizarlos. El dato supone un cambio considerable respecto al miércoles. Inicialmente, Exteriores aseguraba que no tenía constancia de ningún ciudadano español afectado, a pesar de que las autoridades nepalíes ya habían incluido a dos españoles en una primera relación de desaparecidos. Con la revisión de las listas, el número de ciudadanos españoles sin localizar ha subido finalmente a cuatro.

Una frontera borrada por el barro

Las imágenes que llegan de la zona permiten entender por qué resulta tan difícil establecer un balance definitivo. La riada golpeó especialmente el distrito nepalí de Rasuwa, en la provincia de Bagmati, y el condado tibetano de Gyirong, justo al otro lado de la frontera. El mismo paso fronterizo, por donde circulaban vehículos, trabajadores y turistas, quedó engullido en cuestión de segundos por una masa de barro y rocas.

Vídeos grabados por cámaras de seguridad muestran a personas corriendo mientras una enorme ola de sedimentos se precipita sobre edificios e infraestructuras. Casas, carreteras, puentes e instalaciones energéticas han desaparecido o han quedado sepultadas. El hecho de que el desastre afectara precisamente un punto de tránsito entre los dos países también complica saber si algunas personas que constan como desaparecidas en Nepal habían cruzado ya al Tíbet, o al revés.

Una carrera contra el tiempo

Los equipos de rescate trabajan contra reloj y en unas condiciones extremadamente difíciles. En Nepal, miles de militares y policías participan en la búsqueda a lo largo de los ríos y las zonas devastadas, mientras helicópteros sobrevuelan los valles para localizar supervivientes y llevar alimentos, tiendas y material de emergencia a comunidades que han quedado incomunicadas.

Afectats per la riuada rescatats amb helicòpters (EFE)
Una afectada por la riada es rescatada con helicóptero (EFE)

China también ha intensificado el despliegue. Dos helicópteros militares han conseguido llegar este jueves en torno al paso de Gyirong para efectuar tareas de reconocimiento y preparar rutas de acceso. Pekín ha movilizado efectivos del Ejército, la Policía Armada y equipos de ingeniería, y ha recurrido a drones, comunicaciones por satélite y una estación base móvil ante la destrucción de la red terrestre. Al menos 369 habitantes de los alrededores han sido evacuados preventivamente. Estados Unidos ha anunciado, paralelamente, 500.000 dólares de ayuda de emergencia, mientras diferentes organismos internacionales han empezado a movilizar recursos.