El papa León XIV ha querido alejarse de la polémica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y ha asegurado que sus discursos durante el viaje por África no buscaban en ningún caso entrar en confrontación. El pontífice ha afirmado este sábado que muchas de las interpretaciones publicadas responden más a lecturas externas que a su intención real.
“Ha habido una cierta narrativa que no ha sido precisa en todos sus aspectos”, ha dicho el papa a los periodistas durante el vuelo entre Camerún y Angola. Según ha explicado, gran parte de lo que se ha escrito es “más comentario sobre comentario tratando de interpretar lo que se ha dicho”.
El choque con Trump y el origen de la polémica
La tensión entre ambos comenzó a raíz de las críticas de Trump a la posición del papa contra la guerra en Irán. El presidente estadounidense lo calificó de “débil contra el crimen” y “terrible para la política exterior”, en una ofensiva que también incluyó la difusión de una imagen generada con inteligencia artificial en la que aparecía como Jesucristo. Ante este escenario, León XIV ha insistido en que no tiene ningún interés en mantener un debate con Trump. “Se miró como si estuviera intentando debatir de nuevo con el presidente, cosa que no me interesa en absoluto”, ha remarcado.
Discursos previos y defensa del mensaje religioso
El papa también ha subrayado que algunos de sus discursos habían sido preparados antes de las declaraciones del mandatario estadounidense. “El discurso en la reunión por la paz de hace un par de días fue preparado dos semanas antes, mucho antes de que el presidente comentara sobre mí y sobre el mensaje de paz que promueve”, ha asegurado. En uno de los mensajes más contundentes del viaje, pronunciado en Camerún, el pontífice denunció que “un puñado de tiranos está destruyendo el mundo”, unas palabras que diversos medios vincularon también con la política internacional de Estados Unidos.
A pesar de esto, León XIV mantiene que su misión es estrictamente pastoral y centrada en el mensaje religioso. “Continuaré proclamando el mensaje del Evangelio”, ha afirmado, reivindicando los valores cristianos como guía ante los conflictos globales. El papa sí que respondió directamente a Trump al inicio del viaje, cuando aseguró que no tenía “ningún miedo” de su administración y que continuaría alzando la voz contra la guerra. Desde entonces, sin embargo, ha optado por rebajar el tono y desvincularse de cualquier polémica política.
