La llegada del nuevo año no cambia la llegada de trágicas noticias, casi diarias, desde los Estados Unidos relacionadas con la violencia armada. Este sábado, como mínimo seis personas habrían muerto a manos de un mismo tirador en una localidad del este del estado de Misisipi, en el sur de los Estados Unidos. A pesar de que todavía se desconocen los motivos del tiroteo, el tirador ha sido detenido por la policía, según ha informado el sheriff del condado de Clay. "Desgraciadamente, esta noche hemos sufrido una tragedia en nuestra comunidad", informaba Eddie Scott, el sheriff del condado, en una publicación en las redes sociales a primera hora de este sábado. Según informan los medios locales, los disparos se habrían producido en tres puntos diferentes del entorno de la localidad de West Point, próxima a la frontera con el estado de Alabama. Con este, ya son once los tiroteos masivos que se habrían producido en todo el país desde el inicio del año, según recoge la organización Gun Violence Archive, que registró 408 incidentes de este tipo el año pasado. Se clasifican como tiroteos masivos aquellos en los que al menos cuatro personas reciben disparos sin contar al atacante.

Once tiroteos masivos en diez días

Los hechos de esta noche se producen solo días después de que otro tiroteo masivo, esta vez en el estado de Utah, dejara como mínimo dos personas muertas y seis heridas el pasado miércoles a las afueras de una iglesia mormona durante un funeral en Salt Lake City. Desde el 1 de enero, la organización Gun Violence Archive ha recogido diez tiroteos masivos, con ocho víctimas mortales y 38 personas heridas, sin contar las que se han tenido que lamentar este sábado. El número de tiroteos masivos en Estados Unidos, aunque a la baja en los últimos años, vio su punto álgido durante el año 2020 y los años posteriores a la pandemia de Covid-19, marcando un récord de 690 incidentes en 2021, solo un poco por encima de los 660 registrados durante el año 2023. Desde entonces, el número de tiroteos masivos ha ido bajando hasta los 408 registrados durante 2025.

125 muertos al día

Las heridas causadas por armas de fuego son una de las cinco principales causas de muerte en las personas de entre 1 y 44 años en EE. UU., según datos de los CDC (Centros de Control de Enfermedades) del año 2022. De hecho, según apunta el mismo centro, fueron la principal causa de muerte entre los menores de 19 años. De hecho, cada día, 125 personas mueren por culpa de las armas en Estados Unidos, y el doble son disparadas y heridas, según apuntan los datos de la organización Everytown, que lucha por prevenir la violencia con armas en el país. En el caso de Cataluña, las últimas cifras disponibles, del año 2024, indican que 9 personas murieron en homicidios por armas de fuego durante todo el año, con la gran mayoría de los 7 incidentes registrados produciéndose en el marco del crimen organizado. Se necesitarían, por tanto, casi 14 años para igualar en Cataluña el número de muertes diarias que se producen por causa de las armas en Estados Unidos.

A pesar de lo espeluznante de los datos de muertes a causa de las armas, la política estadounidense sigue atascada para sacar adelante políticas públicas que puedan reducir los registros de muertes actuales. Solo al albor de gravísimos incidentes como los tiroteos masivos en centros educativos (el más reciente, en la Universidad Brown, pero también en Uvalde), o en otros contextos con un gran número de muertos, algunos políticos piden nuevas y más restrictivas regulaciones para el acceso a las armas. La gran polarización alrededor de este tipo de políticas, la importancia de la segunda enmienda de la Constitución y la incapacidad de aprovechar el impulso de los momentos clave para abordar políticas públicas dificulta los avances en la dirección más restrictiva, que se aplica mayoritariamente en el mundo occidental.