Europa vive una de las olas de calor más intensas que se recuerdan, con récords históricos de temperatura, alertas máximas e importantes afectaciones en varios países. Francia, Bélgica, el Reino Unido y Suiza han registrado esta semana valores excepcionales para un mes de junio, en algunos casos sin precedentes desde que existen registros meteorológicos. El episodio, caracterizado por temperaturas extremadamente elevadas tanto de día como de noche, pone a prueba infraestructuras, servicios públicos y sistemas de transporte, mientras las autoridades mantienen avisos ante un calor que todavía podría intensificarse en las próximas horas.
Francia ha vuelto a batir este miércoles su récord de calor, superando la marca establecida tan solo un día antes. Según Météo-France, el indicador térmico nacional —que calcula la media de las temperaturas diurnas y nocturnas a partir de treinta estaciones de referencia— ha llegado a los 30 grados, por encima de los 29,9 registrados el martes, una cifra que ya había superado el récord asociado al histórico verano del 2003. Las temperaturas máximas han superado ampliamente los 40 grados en numerosas zonas del país, con registros de 43,6 grados en Cazaux, 42,5 en Burdeos, 42,2 en Nantes, 41,6 en Le Mans y 40,3 en París.
Los meteorólogos franceses destacan que esta es la 52.ª ola de calor registrada en el país desde 1947, pero también advierten que estos episodios son cada vez más frecuentes. De hecho, buena parte de estas olas se han concentrado durante el siglo XXI, una tendencia que los expertos relacionan con el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos en el contexto del cambio climático.
También en Bélgica los termómetros han pulverizado récords. El país ha llegado a los 35,1 grados este miércoles, la temperatura más alta jamás registrada un 24 de junio desde que hay datos. De hecho, ya al mediodía se había superado el anterior máximo, vigente desde 1976, antes de que el calor continuara intensificándose durante la tarde. Las elevadas temperaturas han obligado a cancelar servicios ferroviarios y líneas de autobús, han provocado la suspensión de clases en algunos centros educativos y han forzado el cierre de monumentos emblemáticos como el Atomium.

La ola de calor también ha generado una polémica política en Bélgica después de que el ministro de Defensa, Theo Francken, ironizara sobre la situación en las redes sociales. "Dos días que hace calor y parece que moriremos todos otra vez. ¿Estos periodistas dónde los encuentran?", escribió en Facebook, donde también sugería disfrutar del buen tiempo con piscina, cerveza y barbacoa. Las declaraciones han sido duramente criticadas por varios responsables políticos y medios de comunicación, que lo han acusado de banalizar los efectos del calor extremo y de adoptar posiciones próximas al escepticismo climático.
El Reino Unido se funde
En el Reino Unido, la situación no es menos excepcional. La oficina meteorológica Met Office ha confirmado que este miércoles se ha registrado el día de junio más caluroso desde que existen registros, con una temperatura de 35,8 grados en Wiggonholt, en el condado de West Sussex. El récord anterior databa de hace medio siglo. El organismo meteorológico británico ha advertido, sin embargo, que la marca podría durar poco: las previsiones apuntan a temperaturas de hasta 38 grados entre el jueves y el viernes en algunos puntos del país. Ante este escenario, la Met Office ha activado una excepcional alerta roja por calor extremo. Las altas temperaturas ya han provocado cancelaciones de servicios ferroviarios en Inglaterra y Gales, mientras que varias escuelas han optado por reducir la jornada lectiva. Incluso algunos actos previstos en el marco de la Semana de Acción Climática de Londres han tenido que ser suspendidos a causa de las condiciones meteorológicas.
Mientras tanto, Suiza se prepara para afrontar lo que podría ser el momento más crítico de la ola de calor que asola Europa. Ciudades como Ginebra han registrado esta semana temperaturas de hasta 36 grados, entre las más altas jamás observadas en un mes de junio. El servicio meteorológico nacional advierte que este jueves los termómetros podrían llegar a los 37 grados en varios puntos del país. La meseta suiza, donde se concentran buena parte de las principales ciudades, así como la cuenca del Rin y otras zonas del territorio, se encuentran bajo alerta máxima ante un calor que continúa avanzando sin dar tregua a buena parte del continente.