El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha llegado este jueves a Minsk para presidir la cumbre de la postsoviética alianza militar Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), que integran también Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguizstán y Tayikistán.

La víspera, de cara a la cumbre de este jueves, se reunieron los ministros de Exteriores y de Defensa de los países del OTSC, así como los secretarios de sus consejos de Seguridad respectivos, con la notoria ausencia de Armenia, que ha declinado ir hasta la capital bielorrusa. Las relaciones entre estos países y Armenia se ha enfriado después del conflicto con el Alto Karabaj. "La decisión del gobierno armenio (...) por descontado es de lamentar. No creemos que responda a los intereses a largo plazo del pueblo armenio y fortalezca la seguridad de este país amigo", ha comentado la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zakharova.

A las reuniones previas a la cumbre se suscribieron una veintena de documentos relativos a "las esferas política y politicomilitar, así como para la contención de los actuales retos y amenazas de seguridad", ha informado al ministro de Defensa bielorruso, Serguei Aleinik. Según el Kremlin, a la reunión se abordará "el perfeccionamiento del sistema de seguridad colectiva, así como problemas regionales e internacionales de actualidad".

Putin piensa como detener la guerra en Ucrania

Esta visita de Putin a Minsk llega justo después de unas inesperadas palabras del líder del Kremlin. Putin ha dado un giro no previsto sobre guerra en Ucrania durante su intervención en la cumbre de líderes del G20, una cumbre virtual que han celebrado los líderes internacionales para tratar asuntos de relevancia. El líder ruso, en un tono reflexivo, ha admitido que "hay que pensar en cómo detener esta tragedia", en referencia a la guerra entre Rusia y Ucrania, que dentro de pocos meses hará dos años que dura.

El presidente ruso ha enfatizado que las acciones militares "son una tragedia" tanto para personas y familias concretas como para el país en general. Durante su intervención retransmitida por la televisión pública rusa, Putin ha subrayado que Rusia "nunca se ha negado a entablar negociaciones de paz con Kíiv". No obstante, ha puesto el acento en el hecho de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, prohibió por decreto dialogar con Rusia para poner fin a la guerra que Moscú inició en febrero de 2022.

La relación entre Ucrania y Gaza

Putin también ha respondido a las críticas de algunos asistentes del G20 y ha conseguido unir en un mismo párrafo la guerra de Ucrania y el conflicto entre Israel y Hamás. Putin ha cuestionado la "falta de conmoción" ante otros conflictos, como los armados en Ucrania el año 2014 que desencadenó la guerra en el Donbás y el "exterminio de la población civil en Palestina, particularmente en la Franja de Gaza." Con un tono provocador, ha afirmado: "Entiendo que la guerra, la muerte de personas, no puede no conmover. ¿Y el golpe sangrante en Ucrania en 2014 que desembocó en la guerra del régimen de Kyiv contra su propio pueblo en el Donbás? ¿Eso no conmueve"?, ha dicho. ¿Y el exterminio de la población civil en Palestina, en la Franja de Gaza, ¿no impresiona? Y el hecho de que médicos tengan que operar a niños sin anestesia, ¿no impacta?". "Y que el secretario general de la ONU diga que Gaza se ha convertido en un gran cementerio infantil, ¿no conmueve?, destacó.