La ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán han provocado la muerte del ayatolá Ali Khamenei. Así lo ha confirmado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un mensaje en Social Truth. "Es la mejor oportunidad para que el pueblo iraní recupere su país", ha afirmado en la publicación. El mensaje de Trump ha llegado poco más de una hora después de que un funcionario de alto rango de Israel asegurara a la agencia Reuters que las autoridades israelíes habían encontrado el cuerpo sin vida del líder supremo de la República Islámica. La muerte de la máxima autoridad del régimen desde 1989 supondría un golpe muy duro para el país, ya que se produciría un vacío de poder que sería ocupado de manera provisional por la Guardia Revolucionaria.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ya había dado por muerto a Khamenei previamente, asegurando en una rueda de prensa que Israel había “destruido su residencia” y que “todos los indicios muestran que este tirano ya no está con nosotros”. El primer ministro israelí ha afirmado que la operación conjunta con los Estados Unidos se alargará “tanto como sea necesario”, reivindicando también que han “matado a comandantes de la Guardia Revolucionaria y a altos funcionarios del ámbito nuclear”. Sus palabras y la información publicada por Reuters posteriormente chocan con versiones del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, que sostenían que el líder supremo y el presidente del país estaban “sanos y salvos”, en medio de informaciones confusas sobre el paradero del ayatolá.
Cuando Netanyahu ha asegurado que Israel ha “destruido” la residencia de Khamenei, hace referencia a una imagen vía satélite que ha corrido como la pólvora. Se trata de una captura hecha por Airbus Defence and Space —una división de un grupo del sector de la industria aeronáutica, espacial, civil y militar— que ha obtenido el New York Times, la cual muestra el domicilio oficial del líder supremo completamente destruido como resultado de los bombardeos. Sin embargo, dado que hacía días que se rumoreaba sobre un posible estallido del conflicto regional, es probable es que el ayatolá se hubiera podido esconder en otra ubicación secreta, donde también habría podido ser localizado.
Israel había asegurado que la nueva campaña militar apunta directamente a la dirección política y militar de la República Islámica y había incluido en esta lista tanto a Khamenei como a Pezeshkian. Según fuentes israelíes, entre los objetivos también figuran el jefe del estado mayor, Sayyid Abdolrahim Mousavi, el secretario del recientemente creado Consejo de Defensa de Irán, Ali Shamkhani, y el secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Ali Larijani. Además, según recoge la agencia EFE, un oficial hebreo ha ido aún más lejos y ha afirmado que los ataques han matado “varias figuras esenciales” del régimen.
Dudas en Irán
Hay otras voces iraníes que no han sido tan contundentes como Araghchi a la hora de asegurar que sus líderes están vivos. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baghaei, ha declarado a la BBC que no se ve con ánimo de confirmar si Khamenei sigue con vida, tampoco su paradero. "No puedo confirmar nada", ha afirmado, para añadir después que el país y el pueblo entero están "concentrados en garantizar la soberanía de la nación y su integridad territorial", así como su defensa "de una agresión no provocada".
