Noche de terror en varios pueblos de la Cisjordania ocupada. Grupos de colonos armados han atacado durante la noche varias localidades palestinas en una ola de violencia que se ha desatado después de la muerte el sábado de un colono israelí en un presunto accidente de tráfico cuando fue golpeado por un coche conducido por un palestino. En un primer momento, la policía israelí indicó que la muerte del joven fue el resultado de un accidente de tráfico, pero varios ministros del gobierno de Israel que lidera el primer ministro Benjamin Netanyahu, así como otras figuras políticas destacadas tildaron el hecho de “terrorismo” y “asesinato”. Ahora, ejército y policía israelíes dicen investigar el hecho en más profundidad para aclarar las circunstancias. En respuesta al hecho, los colonos se organizaron a través de canales de WhatsApp y otras redes e hicieron un llamamiento a una “campaña de venganza” por la muerte de Yehuda Shmuel Sherman, de 18 años. Los incidentes de esta noche se suman a la serie de ataques violentos que los colonos israelíes han protagonizado contra pueblos palestinos durante los últimos meses y que se han recrudecido de forma notable desde el inicio de la campaña militar contra Irán el pasado 28 de febrero. Como mínimo 12 palestinos habrían resultado heridos en esta campaña violenta de las milicias de colonos contra las poblaciones palestinas, según indica la Media Luna Roja palestina.
Grupos de colonos han atacado pueblos y han herido a personas cerca de las ciudades de Ramala, Nablús y Yenín, iniciados después de la muerte de Yehuda Shmuel Sherman, un colono de 18 años en un accidente de coche, cuyas circunstancias están siendo investigadas por la policía y el ejército israelí. Importantes figuras políticas del gobierno israelí, sin embargo, condenaron los hechos de forma inmediata como un “asesinato” y mostraron su apoyo directo a los colonos de los asentamientos ilegales. El ministro de Finanzas y también colono, Bezalel Smotrich, publicó un mensaje en las redes sociales dando su pésame “a los heroicos pioneros de la comunidad de Alon Moreh (un asentamiento ilegal) y a todos los residentes de Samaria (Cisjordania)” y añadió que los colonos continuarán asentándose en “la tierra de Israel en toda su extensión”. Por su parte, el ministro de Seguridad Nacional y también colono, Itamar Ben-Gvir, expresó un “gran dolor por el asesinato” del joven y advirtió: “Continuaremos aferrándonos a la tierra, construyendo y continuando nuestro camino”. Finalmente, la vicepresidenta del parlamento israelí, Limor Sonhrmelh, del partido del ministro Ben-Gvir, afirmó que la muerte de Yehuda Sherman “no fue un accidente, sino un atentado con coche bomba perpetrado deliberadamente contra judíos”.
Una docena de heridos
Hacia la una de la madrugada de este domingo, seis palestinos habrían resultado heridos por palizas de colonos en diversas localidades cercanas a la ciudad de Yenín, y cinco de ellos han tenido que ser trasladados al hospital, según indica un comunicado de la Media Luna Roja palestina. Además, tres jóvenes palestinos fueron heridos por contusiones al ser atacados con piedras por colonos al oeste de Salfit, una ciudad cerca de Ramala y cercana al asentamiento israelí de Ariel. Unas tres otras personas han sido heridas por milicias de colonos en su ataque a la localidad de Jalud, al sur de Nablús, donde cuatro vehículos y una clínica médica resultaron incendiados. Imágenes de cámaras de seguridad registradas durante la madrugada muestran decenas de colonos entrando en la localidad de Jalud. En la localidad de Fandaqumiya, los colonos han lanzado cócteles Molotov y en Sebastia, otra localidad cerca de Nablús, los atacantes han usado un explosivo que habría provocado un incendio en dos edificios y tres coches, según informa el medio israelí Haaretz. Aunque el ejército de Israel aseguró que sus tropas trabajaban para restaurar el orden y condenar “cualquier tipo de violencia”, no se ha producido ninguna detención relacionada con la ola de violencia de esta madrugada.
El ataque de esta noche y madrugada es el último en una serie de ataques casi diarios contra palestinos por parte de colonos israelíes. Desde el 1 de marzo, el día después del inicio de la guerra entre Israel y los Estados Unidos e Irán, seis palestinos han resultado muertos a manos de colonos israelíes, según recogen las cifras proporcionadas por Naciones Unidas. Por su parte, el ejército israelí ha matado a una quincena de palestinos desde el inicio del conflicto, entre ellos cuatro miembros de la familia Bani Odeh —el padre, la madre, y dos de sus cuatro hijos—. Una semana después del incidente, el Departamento de Investigaciones Policiales de Israel (DIPI), aún no ha citado a los agentes de la policía israelí que asesinó a tiros a Ali Jaled Bani Odeh, de 37 años, su mujer Waad Othman Bani Odeh, de 35 años, y sus hijos Othman y Mohamed, de 7 y 5 años, respectivamente. Según han confirmado fuentes del organismo al diario Haaretz, “el departamento ha decidido que, por ahora, los agentes implicados en el tiroteo no serán citados”, lo cual, según voces críticas, no solo impide la investigación sino que facilita a los agresores forjar una misma versión de los hechos.
Palestina pide “medidas concretas” a la UE
Ante los hechos de esta madrugada, la Autoridad Nacional Palestina ha pedido a la Unión Europea adoptar “medidas concretas” para detener la escalada de violencia contra la población palestina en la Cisjordania ocupada. La presidencia palestina, que encabeza Mahmud Abbás, asevera que la comunidad internacional debe “adoptar medidas concretas que detengan estas violaciones, exijan responsabilidades a sus autores y brinden protección a nuestro pueblo indefenso”. El texto hace referencia a la declaración conjunta de la UE después de la cumbre en Bruselas el pasado viernes, en la que los líderes europeos condenaron “enérgicamente” la creciente violencia de los colonos contra “la población civil palestina, incluyendo la violencia contra las comunidades cristianas”. La UE hacía un llamamiento entonces al Consejo de la UE a impulsar “medidas más restrictivas contra los colonos extremistas y las entidades y organizaciones que los apoyan”. En este sentido, la presidencia palestina recuerda que el asesinato de ciudadanos, la quema de propiedades y los actos de violencia “son acciones organizadas y sistemáticas” bajo la protección del ejército israelí —que no interviene, arresta o presenta cargos contra los colonos— y con el apoyo del gobierno de extrema derecha israelí. “El objetivo es implementar planes de anexión, expansión racista y desplazamiento forzoso”, concluye el comunicado de Abbás.
