Estados Unidos prepara un nuevo despliegue militar en Oriente Medio con el envío de unos 5.000 marines, varios buques de guerra anfibios y unidades especializadas de respuesta rápida ante la escalada del conflicto con Irán. El movimiento llega en un momento de tensión creciente en el golfo Pérsico, especialmente después de los ataques registrados en la zona del estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Según ha informado The Wall Street Journal, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha aprobado una petición del Mando Central estadounidense (CENTCOM) para desplegar un componente de un grupo anfibio de respuesta rápida junto con una unidad expedicionaria de la Infantería de Marina.
Este tipo de grupo suele incluir varios buques de guerra y miles de efectivos. Una unidad expedicionaria de marines —conocida como MEU por sus siglas en inglés— está formada habitualmente por unos 2.500 infantes de marina, además de aeronaves, buques anfibios y otros recursos logísticos preparados para intervenir con rapidez en situaciones de crisis. De acuerdo con fuentes citadas por el mismo diario estadounidense, el despliegue podría llegar a movilizar alrededor de 5.000 marines. Entre los buques implicados está el USS Tripoli, que se encontraba en Japón y ya se dirige hacia Oriente Medio. En la región ya hay efectivos de marines desplegados para apoyar las operaciones militares en el marco del conflicto con Irán.
Y esto cambia TODO sobre el estrecho.
— JinWoo Kim, IQ 289 (@JinWooIQ) March 13, 2026
🚨 2.500 INFANTES DE MARINA DE EE. UU. ACABAN DE SER DESPLEGADOS EN EL ESTRECHO DE ORMUZ. ESTO NO ES DISUASIÓN. ESTO ES UNA SEÑAL DE INVASIÓN TERRESTRE.
El Secretario de Defensa Hegseth acaba de aprobar el despliegue de una Unidad Expedicionaria de Marines completa en Oriente Medio. Lista para el combate.… pic.twitter.com/MDNzcSLgmW
Las unidades expedicionarias están diseñadas para actuar con poco margen de aviso y se utilizan a menudo en evacuaciones masivas, operaciones de asalto desde el mar o incursiones rápidas desde barcos hacia tierra. También incorporan capacidades de combate terrestre y aéreo, y en algunos casos pueden sostener operaciones especiales durante semanas.
El refuerzo militar llega después del incremento de ataques iraníes contra petroleros y otras embarcaciones alrededor del estrecho de Ormuz. Según ha publicado también la CNN, este aumento de la presión militar ha sido uno de los factores que ha precipitado la decisión del Pentágono. A pesar de la escalada, el secretario de Defensa estadounidense ha querido transmitir calma. En una rueda de prensa aseguró que Washington ya tiene preparada su respuesta ante la situación. “Llevamos tiempo ocupándonos de esto y no hay ningún motivo para preocuparse. Tenemos un plan en marcha para derrotar, destruir e inutilizar todas sus capacidades militares significativas a un ritmo que el mundo no ha visto nunca antes”, afirmó.