Ante el estancamiento de las negociaciones, que no han continuado como se había anunciado este fin de semana, el canciller de Alemania, Friedrich Merz, ha considerado este lunes que Irán está “humillando” a EE. UU. El mandatario alemán ha atribuido este hecho a que el gobierno de Trump entró en el conflicto sin una estrategia clara y sin un plan de salida. “Es evidente que los estadounidenses se han metido en esta guerra sin ninguna estrategia”, ha asegurado Merz este lunes desde un encuentro con estudiantes de un instituto en la localidad de Marsberg en el marco de un proyecto europeo. “No veo una estrategia clara. En un conflicto no solo hay que entrar, sino que hay que entrar y hay que saber cómo salir. Lo que pasa cuando no se tiene en cuenta esto lo vimos en Afganistán, en Irak y ahora en Irán”, ha dicho el canciller en el encuentro con estudiantes. “A todo esto se añade que los iraníes negocian de manera hábil, o hábilmente no negocian. Hacen ir a los estadounidenses a Islamabad y los dejan marchar sin resultado. Con esto el régimen iraní, y especialmente la Guardia Revolucionaria, están humillando a toda la nación estadounidense”, ha añadido el jefe del Gobierno alemán.

Nueva propuesta iraní

Las palabras del mandatario alemán llegan el mismo día en que se ha sabido que Irán ha enviado, vía los mediadores pakistaníes, una nueva propuesta para continuar negociando la paz con Estados Unidos. Después de un fin de semana infructuoso en el plan de las negociaciones entre Washington y Teherán, la nueva propuesta iraní busca romper el bloqueo establecido entre las dos partes con un acuerdo que daría suficiente tiempo a la cúpula de la República Islámica para consensuar una posición sobre hasta dónde pueden llegar en el tema nuclear. Dos fuentes conocedoras de las negociaciones han confirmado el envío de esta propuesta, según ha avanzado el portal de noticias Axios, que también indica que el presidente de EE. UU., Donald Trump, reunirá este lunes a su equipo de seguridad nacional y tiene previsto estudiar el estancamiento en las negociaciones y los posibles pasos a seguir.

En una entrevista este mismo lunes, sin embargo, Trump ha señalado a la cadena Fox News que quiere continuar con el bloqueo marítimo que está asfixiando las exportaciones petroleras iraníes para aumentar la presión contra los ayatolás con la esperanza de que una crisis en la industria petrolera obligue a Teherán a ceder. Según Trump, la cuestión nuclear de Irán es “la única que importa” para llegar a un acuerdo y en anteriores ocasiones ha asegurado que era el único punto que quedaba por aclarar para finalizar las negociaciones de paz con Teherán. La propuesta iraní, sin embargo, quiere dejar este punto para futuras discusiones entre ambos países, en una tercera fase de unas negociaciones que piden que primero pongan fin a la guerra y después aclaren la reapertura del estrecho de Ormuz para finalmente atajar la cuestión nuclear.

Más tiempo para los ayatolás

El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, pasó el fin de semana entre Islamabad y Omán, en encuentros con los negociadores pakistaníes y omaníes, para negociar una propuesta de paz. Según ha dicho desde Moscú, donde se ha reunido con el presidente ruso, Vladímir Putin, las condiciones de Teherán para las negociaciones “son muy importantes” y suponen “condiciones específicas” bajo las cuales “pueden continuar las negociaciones entre Irán y Estados Unidos”. Una de las fuentes conocedoras de las negociaciones en Islamabad apunta a Axios que Araghchi dijo a los mediadores que quiere posponer las negociaciones nucleares porque no hay consenso entre el liderazgo de la República Islámica para abordarlas. Desde la Casa Blanca, sin embargo, aseguran que “Estados Unidos tiene la sartén por el mango y solo llegarán a un acuerdo que ponga al pueblo estadounidense primero, nunca permitiendo a Irán tener un arma nuclear”. 

Estados Unidos e Irán se encuentran en un impasse en las negociaciones, que han quedado bloqueadas a pesar de que, de momento, se mantiene el frágil alto el fuego acordado entre ambas partes. El ejército estadounidense, sin embargo, continúa bloqueando el paso a los barcos iraníes en el estrecho de Ormuz, lo que imposibilita el comercio de crudo desde Irán. Esto merma los ingresos de la República Islámica y podría tensionar toda la cadena de producción petrolera iraní si se queda sin capacidad de almacenamiento. Por otro lado, el cierre del estrecho por parte de Irán ha hecho disparar el precio del petróleo las últimas semanas, así como el del resto de productos que circulan por esta ruta, clave en el comercio global. Las subidas de precios se notan en el combustible, pero también en los fertilizantes y, en consecuencia, la comida, a escala global y, también, en Estados Unidos.