La noche debía ser una celebración del periodismo y una oportunidad para rebajar tensiones políticas. Pero la cena anual de la asociación de corresponsales en la Casa Blanca acabó convirtiéndose en una escena caótica y, en algunos momentos, casi surrealista, después de un incidente con disparos que obligó a evacuar al presidente Donald Trump y a los miles de invitados.

La crónica más detallada la ha ofrecido la presidenta de la asociación y periodista de CBS News, Weijia Jiang, que se encontraba literalmente en el escenario justo a la izquierda de Donald Trump cuando todo estalló. Según relata, el ambiente era distendido, con más de 2.500 asistentes —periodistas, políticos y celebridades— y con el magnate americano de buen humor, después de años evitando esta cena. En aquel momento, un mentalista actuaba delante del público.

"Viviany", el truco de magia que desató el caos

Jiang explica que el artista estaba haciendo un truco de magia con la portavoz de la Casa Blanca, que está embarazada, intentando adivinar el nombre de su futuro bebé. El mago escribió un nombre en un papel —“Viviany”, un nombre de raíz latinoamericana cada vez más presente entre niñas en Estados Unidos— y se disponía a revelarlo. Justo en ese instante, todo se torció: “El rostro de ella es una imagen que ahora tengo grabada, porque es lo último que vi antes de que se desatara el caos”, relata la periodista describiendo la reacción de Karoline Leavitt.

Pocos segundos después, los gritos irrumpieron en la sala: “Abajo, abajo, todos al suelo”. Agentes armados invadieron el escenario y protegieron al presidente de EE. UU., mientras Jiang y el resto se tiraban al suelo. “Me puse de manos y rodillas. Solo después vi un gran moratón en la rodilla izquierda. Estaba gateando mientras nos evacuaban detrás del escenario”. La periodista describe también el momento de desconcierto absoluto, buscando desesperadamente a su familia: “Pregunté a todos: ¿qué ha pasado? ¿Hay heridos?” Y admite: “He cubierto muchos tiroteos, pero era la primera vez que me encontraba al otro lado. Nadie te puede preparar para esto”.

A pesar de todo, el propio Trump habría querido continuar con el acto. “El presidente quería que el show continuara. No quería ser disuadido”, explica Jiang. Finalmente, se optó por una comparecencia en la Casa Blanca, donde el presidente estadounidense reflexionó sobre el momento: “Fue un evento dedicado a la libertad de expresión y, de alguna manera, unió a todo el mundo”. Pero mientras el pánico se extendía por el salón del hotel Washington Hilton, otras escenas captadas en vídeo han alimentado la dimensión más insólita de la noche.

Periodistas 'robando' champán

Uno de los clips más virales muestra a invitados —algunos identificados en redes como periodistas— recogiendo botellas de vino y champán de las mesas mientras se les pedía evacuar. Las imágenes han generado polémica bajo la etiqueta “Wine Gate”, con acusaciones de comportamientos inapropiados en medio de una emergencia.

Periodistas que ni se inmutan

En otro vídeo, un asistente se mantiene sentado en su silla, sin protegerse, como si no pasara absolutamente nada y, obviamente, sin dejar de comer, con toda la calma. La imagen, que se ha hecho viral, resume el contraste entre el peligro y la incredulidad que se vivió durante aquellos minutos.

Dentro del salón, el desconcierto era generalizado. Sin avisos claros, cientos de invitados reaccionaron instintivamente: escondiéndose bajo las mesas, agachándose o intentando entender qué pasaba mientras los agentes corrían entre las sillas. Algunos incluso mantuvieron un humor negro: “¿Traerán más champán?”, dijo un asistente, y relata la presidenta de los corresponsales. En pocos minutos, la tensión inmediata se disipó, pero la noche ya había cambiado completamente.