Rusia asegura haber abatido o neutralizado más de 800 drones ucranianos durante la madrugada del domingo, en lo que podría ser uno de los ataques aéreos más importantes de Kyiv contra territorio ruso desde el inicio de la guerra. Las autoridades rusas han informado de seis muertos, cinco de ellos en la región de Rostov, en el sur del país, y otro en la región de Moscú.
Según el Ministerio de Defensa ruso, los drones fueron interceptados en 17 regiones, principalmente en el sur y en el oeste del país. En la región de Moscú, las fuerzas de defensa aérea y las unidades de guerra electrónica abatieron o neutralizaron 187 aparatos, según el gobernador regional, Andrei Vorobiov. El ataque afectó también zonas próximas a la capital, donde se concentran importantes centros industriales y logísticos.
Ucrania ataca el Amazon ruso
Uno de los principales incidentes se produjo en un almacén de Wildberries, la gran plataforma de comercio electrónico rusa, que quedó envuelto por las llamas. Vídeos geolocalizados muestran un importante incendio en las instalaciones. Vorobiov aseguró que no había heridos. El almacén afectado tiene una superficie de unos 250.000 metros cuadrados.
Ucrania ha atacado en varias ocasiones infraestructuras de Wildberries porque sostiene que la empresa gestiona suministros destinados al ejército ruso. Según el ejército ucraniano, siete de los diez principales centros logísticos de la compañía han sido objetivo de ataques. Kyiv ha intensificado en los últimos meses las operaciones con drones contra infraestructuras industriales, refinerías, almacenes y otras instalaciones consideradas estratégicas para la economía y el esfuerzo bélico ruso.
El objetivo de Kyiv
En Rostov, cinco personas murieron, según el gobernador regional. El ejército ucraniano ha afirmado que uno de los objetivos era una empresa del complejo industrial de defensa que fabrica propelentes sólidos para varios tipos de armas rusas. Moscú, por su parte, no ha confirmado públicamente los detalles sobre los daños provocados en estas instalaciones.
La escalada también ha llegado al mar Negro. La agencia de gestión de riesgos marítimos Marisks ha informado de que un petrolero griego fue atacado mientras se encontraba amarrado a una boya cerca del puerto ruso de Novorossiysk. La empresa asegura que el barco recibió dos impactos y apunta que Ucrania podría estar detrás del ataque, aunque todavía no se ha confirmado qué tipo de arma se utilizó ni el alcance de los daños.
Rusia mantiene los ataques sobre Ucrania
Mientras Ucrania amplía su capacidad para atacar objetivos en profundidad dentro de Rusia, Moscú continúa lanzando una intensa ofensiva aérea contra territorio ucraniano. El presidente Volodímir Zelenski ha denunciado que durante la última semana Rusia ha disparado más de 1.550 drones, cerca de 1.560 bombas guiadas y 62 misiles contra Ucrania.
Los ataques del domingo afectaron a Kyiv, Kremenchuk y Kriví Rih, entre otras localidades. En la capital, seis personas resultaron heridas y un mercado de libros quedó afectado. En Kriví Rih, dos personas murieron, mientras que otra perdió la vida en Sumy, en el norte del país. Además, un ataque contra una planta siderúrgica operada por ArcelorMittal causó 13 heridos entre los trabajadores y una víctima mortal.
La magnitud de los ataques vuelve a poner el foco en las defensas antiaéreas ucranianas. La Fuerza Aérea del país ha señalado que no consiguió interceptar ninguno de los misiles balísticos lanzados durante la noche, una situación que evidencia la falta de misiles interceptores. Zelenski ha reclamado más apoyo a los aliados europeos y ha advertido: "Los interceptores europeos no pueden simplemente quedar almacenados. Hay que proteger vidas. Rusia debe ser detenida".
La violencia también ha tenido repercusiones más allá de las fronteras de Ucrania. Rumanía informó de que un dron no identificado entró en su espacio aéreo y fue derribado por un caza F-18 español que participaba en una misión de policía aérea de la OTAN. Según Bucarest, es el cuarto dron derribado sobre territorio rumano este año, en un contexto de incremento de las incursiones relacionadas con la guerra.