El escándalo de corrupción en el Parlamento Europeo se llamó 'Qatargate', porque principalmente implicaba los sobornos de este país a miembros de la Eurocámara, pero posteriormente se supo que Marruecos también estaba comprometido. Ahora, también se suma Mauritania, que habría hecho pagos al presunto jefe de la trama de corrupción, el exeurodiputado socialista Pier Antonio Panzeri, según las declaraciones recogidas por el diario Le Soir del asesor parlamentario Francesco Giorgi, antiguo asistente de Panzeri. Giorgi ya apuntó hacia Panzeri como el cerebro de la operación, y ahora, ha asegurado que este recibió 25.000 euros en efectivo por haber hecho "acciones de lobby" para mejorar la imagen de Mauritania. El embajador de Mauritania en Bruselas retribuyó mediante el pago del alquiler de un piso en Bruselas en Giorgi.
Giorgi ha asegurado que en 2018 Panzeri ya aceptó trabajar para Qatar a través de un acuerdo con el entonces presidente del Comité Nacional de Derechos Humanos de Qatar y actual ministro de Trabajo, Ali bin Samkh. Los pagos habrían empezado a principios del 2019, cuando Panzeri todavía era eurodiputado y presidía el Comité de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, según Giorgi. Una versión contradictoria con la de Panzeri, que según las filtraciones en la prensa internacional ha reconocido haber intercedido a favor de Qatar, pero ha asegurado que empezó a finales de 2019, después de dejar el escaño en la Eurocámara. Según el relato de Giorgi, pocos meses después decidieron "profesionalizar" el sistema con la fundación de la ONG Fight Impunity, un sistema con el que blanqueaban el dinero "sin hacer sonar la alarma".
Giorgi asegura que Kaili no formaba parte de la trama de corrupción
Giorgi, que al mismo tiempo es pareja de la exvicepresidenta del Parlamento Europeo, Eva Kaili, que se encuentra en prisión preventiva, ha afirmado sobre ella que "era consciente de las sumas de dinero" que Giorgi y Panzeri recibían y de cuál era el origen, pero que "no formaba parte de la trama" de corrupción. Giorgi también ha asegurado que Kaili le había pedido en varias ocasiones que "parara" porque comprometía su tarea al frente del Parlamento Europeo.
La eurodiputada griega, que declaró el jueves pasado, afirmó que había sido "engañada" por su pareja y que no le gustaba cómo Giorgi "confiaba ciegamente" en Panzeri. En este sentido, aseguró que había intentado separar su trabajo del de su marido, y se distanció de Panzeri, porque este "había dejado una maleta en casa". En cuanto a las bolsas con billetes que las autoridades belgas decomisaron tanto en el domicilio de Kaili como en el de Panzeri, Kaili ha admitido que nunca "había pensado en el origen del dinero", y que se imaginaba que quizás los gobiernos se los confiaban a la ONG Fight Impunity para llevar a cabo rescates humanitarios.