Marruecos rompe el silencio sobre la crisis en Ceuta: reconoce 40.000 desplazados y 11 muertos

El Gobierno de Marruecos ha roto este domingo el silencio que había mantenido desde la tragedia migratoria del jueves en la frontera con Ceuta y, por primera vez, ha ofrecido un balance oficial sobre lo que pasó en la frontera. En un comunicado, el Ministerio del Interior marroquí ha reconocido que cerca de 40.000 personas se concentraron con la intención de llegar a Ceuta y otras 1.135 lo hicieron en Melilla. Rabat también ha admitido la muerte de 11 personas en territorio marroquí, después de varios días sin facilitar información sobre víctimas, heridos o desaparecidos. Según la versión oficial, una de las muertes se produjo "accidentalmente" después de una caída desde una zona rocosa cercana a Ceuta, mientras que las otras diez corresponden a personas que murieron ahogadas durante el intento de cruzar la frontera.

En su comunicado, el ejecutivo marroquí sostiene que "la corta distancia y la escasa profundidad de algunas zonas habrían creado una falsa sensación de seguridad entre quienes intentaron cruzar", una circunstancia que, según Rabat, habría contribuido a la tragedia. El gobierno también atribuye el alud migratorio a la actuación de "redes de tráfico" de personas y a la interpretación que estas habrían hecho de la reciente sentencia del Tribunal Supremo español sobre las devoluciones en caliente por vía marítima, una explicación que coincide con la defendida por el Gobierno de Pedro Sánchez, pero que ha sido rechazada por organizaciones como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR).

El comunicado también habla sobre la intensa campaña de desinformación difundida durante los días previos a través de las redes sociales, en la que se animaba a miles de jóvenes marroquíes a desplazarse hasta la frontera con Ceuta. En este sentido, Rabat denuncia "la explotación sesgada del espacio digital", así como "la promoción de información engañosa".

Rabat niega pasividad en la frontera

Uno de los aspectos que más debate ha generado desde la tragedia ha sido el papel de las autoridades marroquíes durante las horas previas y durante la avalancha migratoria. Varios testigos recogidos por medios internacionales como The New York Times aseguran que la presencia policial en el lado marroquí era muy reducida e incluso que algunos agentes indicaban a los jóvenes el camino hacia Ceuta. Sin embargo, Rabat rechaza implícitamente estas sospechas. En su comunicado, el Ministerio del Interior defiende que las autoridades "adoptaron desde el inicio una estrategia preventiva basada en la vigilancia temprana, el reforzamiento de la movilización de los servicios de seguridad, el aumento de los controles terrestres y marítimos y la protección de las fronteras", y sostiene que todas las actuaciones se llevaron a cabo "dentro del marco legal y respetando el principio de proporcionalidad". Además, la Fiscalía marroquí ha abierto "una investigación judicial sobre diversos actos y hechos asociados a estos eventos" con el fin de "revelar las responsabilidades y organizar los efectos jurídicos" concluye el comunicado.