El anuncio del acuerdo entre los Estados Unidos e Irán por un alto el fuego temporal, que ha servido a Donald Trump para sacar pecho, ha sido recibido con esperanza por los líderes europeos. Empezando por Ursula von der Leyen, los diferentes dirigentes de los países de la UE, han ido celebrando esta pausa en el conflicto sobre la bocina, deseando que se acabe convirtiendo en una solución duradera después de semanas de guerra. Von der Leyen ha hablado de una “desescalada muy necesaria” y ha agradecido a Pakistán su tarea de mediación entre EE. UU. e Irán. “Es fundamental que continúen las negociaciones para llegar a una solución duradera en este conflicto. Nos continuaremos coordinando con nuestros socios con este objetivo”, ha añadido la presidenta de la Comisión. Cabe recordar que, pocas horas antes, las amenazas de Trump escalaban hasta advertir que “toda una civilización” moriría si el régimen iraní no cumplía con su ultimátum. 

En palabras de Kaja Kallas, la alta representante de la UE para la política exterior, este alto el fuego “supone un paso atrás para alejar la amenaza después de semanas de escaladas” y da espacio para la diplomacia e intentar llegar a un “pacto duradero”. “Brinda una oportunidad muy necesaria para atenuar las amenazas, detener los lanzamientos de misiles, reanudar el tráfico marítimo y crear un margen para la diplomacia con el objetivo de un acuerdo duradero”, ha escrito en las redes sociales Kallas, que este miércoles se desplazará hasta Arabia Saudí. 

Un acuerdo que llegue al Líbano

Desde Francia, Emmanuel Macron, se ha pronunciado para pedir que este alto el fuego, que ha descrito como una “buena noticia”, llegue también al Líbano, después de que Benjamin Netanyahu asegurara que este país no forma parte del pacto.  “Lo hemos dicho desde el inicio del conflicto, desde hace casi 40 días: es a través de la negociación como podremos aportar las garantías de seguridad necesarias para dar estabilidad a toda la región”, ha expuesto Macron antes de la reunión del Consejo de Seguridad de su país, aplaudiendo el pacto y deseando que este se respete. Desde España, Pedro Sánchez y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, se han pronunciado en unos términos muy similares. Por su parte, Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido, ha hablado en términos de “alivio” por este pacto: “Debemos hacer todo lo posible para apoyar y mantener este alto el fuego, convertirlo en un acuerdo duradero y reabrir el estrecho deOrmuz”.

“Un alto el fuego no es lo mismo que la paz”. 

También se ha celebrado el acuerdo desde Portugal, donde la pausa de dos semanas es vista como un “primer paso determinante”, o en los países nórdicos. La posición de Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia es muy similar: este acuerdo in extremis es la primera piedra para un acuerdo de paz “estable” que permita restablecer la circulación por el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán. “Un alto el fuego no es lo mismo que la paz y queda mucho para poder constatar que se ha acabado la guerra. Ahora, las partes deben mostrar discreción máxima y emplear esta posibilidad para encontrar una solución diplomática”, ha planteado el ministro de Exteriores de Noruega, Espen Barth Eide.