El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha reafirmado la voluntad del gobierno israelí de reanudar el plan para favorecer la salida de población palestina fuera de la Franja de Gaza. La propuesta, impulsada inicialmente a principios de 2025 con el apoyo del presidente estadounidense, Donald Trump, había quedado congelada a raíz de la evolución de la ofensiva militar y del actual alto el fuego.
En un mensaje publicado en la red social X, Katz aseguró que "el plan de emigración voluntaria de Gaza también se implementará, todo a su tiempo y de la manera correcta". Las declaraciones vuelven a situar sobre la mesa una iniciativa que ha sido ampliamente criticada por organizaciones internacionales y entidades de derechos humanos, que la consideran una forma de limpieza étnica encubierta.
La idea de desplazar a la población gazatí ganó fuerza después de una reunión entre Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en febrero de 2025. Poco después, las autoridades israelíes comenzaron a estudiar fórmulas para facilitar la salida de civiles palestinos del territorio.
Un proyecto muy cuestionado
Aquel mismo mes, el Ministerio de Defensa israelí anunció la creación de un organismo específico destinado a gestionar la "salida voluntaria" de los residentes de Gaza. Según el gobierno, el objetivo era ofrecer asistencia a los palestinos que decidieran abandonar el enclave. Sin embargo, numerosas ONG y organismos internacionales advirtieron que cualquier desplazamiento masivo en el contexto actual no se podría considerar realmente voluntario.
Actualmente, en la Franja de Gaza viven unas 2,1 millones de personas, muchas de ellas concentradas en una pequeña franja costera que representa cerca del 40% del territorio. El resto del enclave continúa afectado por las operaciones militares israelíes y por las restricciones derivadas del conflicto.
La situación humanitaria es especialmente grave después de meses de combates y destrucción. Según datos del Centro Satelital de la ONU, más del 80% de las estructuras de Gaza han resultado dañadas desde el inicio de la ofensiva israelí, el 7 de octubre de 2023.
Gaza continúa devastada
Gran parte de la población vive ahora en tiendas de campaña o edificios parcialmente destruidos, sin posibilidad real de reconstrucción ni de retorno a sus viviendas. A pesar del alto el fuego vigente, la rehabilitación del territorio continúa bloqueada y las condiciones de vida continúan deteriorándose.
Según el Ministerio de Sanidad de Gaza, más de 72.800 palestinos han muerto en ataques israelíes desde el inicio de la guerra. Israel lanzó la ofensiva como respuesta al ataque perpetrado por milicias palestinas el 7 de octubre de 2023, en el que murieron cerca de 1.200 personas y 251 más fueron secuestradas. La posible reactivación del plan de emigración masiva llega en un momento de fuerte tensión internacional sobre el futuro de Gaza y sobre qué papel deberá jugar la comunidad internacional en la reconstrucción y estabilización del territorio palestino.
