El Ejército de Israel aseguró este domingo que ha lanzado durante la noche una nueva oleada de ataques "a gran escala" sobre Teherán, dirigida contra instalaciones de producción de armas, cuarteles generales y una base militar de entrenamiento. Según el comunicado militar, los objetivos incluyen una base utilizada para la formación de soldados, una instalación de producción y almacenamiento de armas del Ministerio de Defensa iraní y al menos un cuartel general del Ministerio de Inteligencia.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) continúan intensificando su impacto operativo en los sistemas y capacidades militares del régimen”, ha afirmado el ejército israelí. En paralelo, Irán respondió este domingo con al menos siete oleadas de ataques con misiles, que han afectado principalmente el área metropolitana de Tel Aviv. Según fuentes militares israelíes y equipos de emergencias, fragmentos y munición de dispersión impactaron en carreteras, un edificio residencial y un vehículo. Los servicios de emergencia del Magen David Adom informaron que estos ataques han causado un herido de carácter moderado y catorce leves.

La guerra con Irán, la carta de Netanyahu para consolidar su liderazgo

Israel vive días de guerra y política entrelazadas. A pesar de los ataques continuos con misiles desde Irán, que han causado al menos 15 muertos y centenares de heridos, el apoyo público al conflicto permanece casi intacto. Según encuestas del Israel Democracy Institute, más del 90% de los ciudadanos judíos aprueban la decisión de Netanyahu de confrontar Teherán.

Escuelas cerradas, vuelos cancelados y alarmas constantes no parecen desanimar a la población, y más de la mitad de los entrevistados quiere que EE. UU. e Israel continúen bombardeando hasta derrocar al gobierno iraní. La unidad nacional es tan evidente que los políticos de la oposición han puesto en pausa la campaña electoral prevista para el otoño para apoyar la guerra.

Para Netanyahu, este conflicto es más que un asunto de seguridad: es una oportunidad para rehabilitar su imagen política. Después de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, el primer ministro resistió caer en la presión para asumir responsabilidades por los errores de seguridad, mientras muchos otros cargos políticos y militares renunciaban. Analistas y ministros próximos a Netanyahu han destacado que el golpe militar contra Irán podría ser su carta para persuadir a los votantes de reconsiderar su legado.

“La ruta hacia las urnas pasa por Washington y Teherán”, afirmaba un ministro antes del inicio de la guerra. El objetivo declarado de Netanyahu es neutralizar una “amenaza existencial” para Israel, y la mayoría de los ciudadanos israelíes parece aceptar esta justificación, aunque no todos cambien sus planes de voto.