Las fuerzas aéreas de Israel han bombardeado el edificio en el cual se habían reunido en la ciudad de Qom, en Irán, los 88 miembros de la Asamblea de Expertos de este país que se habían reunido para elegir al sucesor de Alí Jamenei como líder supremo. Ynet, uno de los principales medios de Israel, ha confirmado el ataque sobre este edificio y, citando a un funcionario del gobierno de Benjamin Netanyahu, ha asegurado que en aquellos momentos se estaba votando al nuevo líder supremo iraní, pero afirmando que no todos los miembros del consejo estaban en el edificio en el momento del ataque. Desde Irán, en cambio, aseguran que ya no quedaba ninguno. Según la Constitución iraní, es la Asamblea de Expertos quien debe elegir al líder supremo de la república islámica "en el menor tiempo posible". Los 88 miembros fueron elegidos en las elecciones de 2024 y se renovarán en 2028, cuatro años después. Son ellos quienes deben escoger al sucesor de Alí Jamenei y basta con la mayoría de los votos: la mitad más uno.
Conviene recordar que el Líder Supremo, un cargo actualmente vacante, es la máxima autoridad religiosa, política y militar, con carácter vitalicio. Controla las Fuerzas Armadas, la Guardia Revolucionaria, los servicios de inteligencia y la política exterior, y nombra a figuras clave como los responsables de la justicia y de los medios estatales. También supervisa el Consejo de Guardianes, que puede vetar leyes y candidatos electorales si no se ajustan al islam chií. Aunque no hay grandes favoritos, el ayatolá Alireza Arafi, designado hoy como miembro religioso de este consejo, es uno de los nombres que suenan con más fuerza. De línea dura, dirige seminarios religiosos en Irán y es miembro del Consejo de Guardianes. Representa el ala doctrinal conservadora con sólidas credenciales religiosas. El segundo hijo de Alí Jemenei, Mojtaba, de 56 años, también se ha planteado como heredero. No obstante, su padre se opuso firmemente a que el cargo fuera hereditario para alejarse de la monarquía dinástica, similar a la del sha derrocado en 1970.
Además de reivindicar el bombardeo sobre el edificio de la Asamblea de Expertos en Qom, las fuerzas de seguridad israelíes también han atacado la oficina del presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, así como el edificio del Consejo Supremo de Seguridad Nacional en Teherán. "Las Fuerzas de Defensa de Israel han atacado la cúpula iraní, la sede más importante y central del régimen", han destacado en un comunicado.
