Irán ha trasladado a Estados Unidos una nueva propuesta para intentar poner fin a la guerra entre ambos países, un documento que ha sido avalado por Pakistán como mediador y enviado posteriormente a la Casa Blanca, que todavía no ha hecho pública la respuesta. Según ha avanzado Al Jazeera citando una fuente de la República Islámica implicada en las negociaciones, la propuesta incluye diversas medidas encaminadas a "poner fin a la guerra", entre las cuales el fin del bloqueo estadounidense en el estrecho de Ormuz y "la retirada de las fuerzas estadounidenses de la zona de combate". El texto, sin embargo, evita abordar una de las cuestiones más sensibles de las negociaciones: el programa nuclear iraní.
El enriquecimiento de uranio en Irán continúa siendo el principal obstáculo para avanzar hacia un entendimiento más amplio entre Teherán y Washington. Hasta ahora, las conversaciones solo han permitido consolidar un alto el fuego, sin avances significativos en las cuestiones de fondo que separan a ambas partes. Otro alto funcionario de la República Islámica ha explicado al medio israelí i24NEWS que la nueva propuesta evita deliberadamente abordar los asuntos nucleares porque se trata de una carpeta "compleja" que necesita más tiempo de negociación. "Irán no puede ofrecer más concesiones que las estipuladas en la última propuesta", ha asegurado la misma fuente.
Durante las últimas semanas, coincidiendo con una relativa calma en Oriente Medio después de la tregua anunciada por Donald Trump, Irán ha intensificado su presión para que Estados Unidos desvincule las negociaciones sobre el conflicto militar de las conversaciones relativas al programa nuclear. Teherán insiste en que cualquier proceso diplomático debería comenzar con un acuerdo de paz y con el fin del bloqueo impuesto en el estrecho de Ormuz, mientras que el debate sobre el enriquecimiento de uranio quedaría aplazado para una fase posterior. La República Islámica considera que las restricciones marítimas y la presión militar estadounidense dificultan cualquier avance real en las negociaciones. Sin embargo, los contactos indirectos entre Washington y Teherán continúan abiertos gracias al papel de mediador que ejerce Pakistán.
"Irán no renunciará a sus derechos"
En este contexto, el presidente del Parlament de Irán y jefe de la delegación negociadora, Mohammed Baqer Qalibaf, ha advertido este sábado en Washington que Teherán no piensa renunciar "ni a uno solo" de sus derechos, en una referencia que podría incluir también el programa nuclear iraní. Durante una reunión con el jefe del ejército de Pakistán y figura clave en la mediación internacional, el general Asim Munir, Qalibaf ha insistido en que su país no aceptará imposiciones externas. "No renunciaremos a los derechos de nuestra nación y nuestro país", ha afirmado. El dirigente iraní también ha criticado a Estados Unidos, asegurando que Irán se encontraba negociando cuando Washington "inició una guerra" y ahora reclama conversaciones para ponerle fin. Además, ha advertido a Trump que el arsenal utilizado para responder a la ofensiva israelo-estadounidense ha sido reconstruido durante el alto el fuego y que una eventual reanudación del conflicto sería "más devastadora y amarga" que antes.
