Irán ha fijado las condiciones que exige a Estados Unidos para reabrir el estrecho de Ormuz, bloqueado en medio de la escalada del conflicto en Oriente Próximo. Teherán reclama el fin definitivo de la guerra contra Irán y sus aliados, el levantamiento del bloqueo a sus puertos, la retirada de las sanciones estadounidenses, la liberación de los activos iraníes congelados y una compensación por los daños causados desde el inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
“Mientras Estados Unidos no cambie de comportamiento, el estrecho de Ormuz continuará cerrado”, advirtió este sábado el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohamad Baqer Zolqadr. El dirigente iraní también exigió a Washington “poner fin definitivamente a la guerra de agresión” contra Teherán y sus aliados y asumir “la indemnización integral” por los daños provocados por el conflicto.
Una tregua que no duró
Algunas de las condiciones planteadas por Irán ya figuraban en el memorándum de entendimiento firmado en junio entre Washington y Teherán, que permitió establecer un alto el fuego y reanudar temporalmente el tráfico por Ormuz. La tregua, sin embargo, se rompió a principios de julio, lo que comportó la reanudación de los bombardeos estadounidenses y de las represalias iraníes contra aliados de Estados Unidos en la región, así como un nuevo bloqueo del estrecho.
El acuerdo con Omán no garantiza la reapertura
En paralelo, Irán negocia con Omán un acuerdo para regular el tráfico marítimo por esta vía estratégica. El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abás Aragchí, ha asegurado que las conversaciones “se acercan a su etapa final”, pero ha advertido que esto “no significa en absoluto que Ormuz deba reabrirse”. La Guardia Revolucionaria también ha remarcado que el tráfico por el estrecho no tiene “nada que ver con la negociación entre Irán y Omán” y que “el enemigo está obligado a aceptar las condiciones iraníes para la reapertura del estrecho”.
La tensión en la zona continúa elevada, aunque lejos de los niveles que vemos hace tres meses. Los Emiratos Árabes Unidos condenaron el sábado lo que definieron como un "ataque hostil iraní con un misil contra un buque petrolero perteneciente a la ADNOC (Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi) cuando transitaba por el estrecho de Ormuz, sin causar víctimas". Posteriormente, la agencia marítima británica UKMTO informó de que un buque había sido impactado por un proyectil frente a la costa de Omán y que el incendio provocado había sido extinguido sin víctimas, aunque no se ha aclarado si se trataba del mismo buque.
