La Guardia Revolucionaria iraní ha anunciado este lunes que ha hecho efectivo el cierre del estrecho de Ormuz. Se trata de una ruta clave para la navegación internacional. Junto al anuncio ha advertido que atacará cualquier barco que se atreva a circular por la zona, según han informado medios iraníes. De hecho, este lunes la misma Guardia ha informado sobre el ataque de un petrolero, identificado como Athens Nova, "aliado de los Estados Unidos", que pasaba por el estrecho. La embarcación ha sido atacada por dos drones y se ha incendiado. "Si alguien intenta pasar, la Guardia Revolucionaria abrirá fuego contra los barcos", ha amenazado Teherán.

En la duodécima oleada de ataques contra objetivos estadounidenses, Irán ha lanzado ataques con 26 drones y 5 misiles balísticos contra Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin y el estrecho de Ormuz. Dos de estos drones han impactado, según la Guardia Revolucionaria, este petrolero en el estrecho de Ormuz, aunque no se conoce el alcance de los daños. Además, el organismo iraní asegura que ha atacado la base estadounidense de Arifjan, en Kuwait, y la base de Al Minhad, en los Emiratos Árabes Unidos. "Las instalaciones restantes de la flota naval estadounidense en Baréin han sido impactadas y destruidas con seis drones”, ha añadido, según informa la agencia Efe.

El estrecho de Ormuz es un enclave fundamental para la economía mundial. Se trata de unos 60 kilómetros de ancho donde el mar separa Irán del punto más septentrional de Omán y es el principal punto de entrada al golfo Pérsico. Así, se trata del paso de salida de prácticamente toda la producción de petróleo de Oriente Medio —unos 14,5 millones de barriles diarios—, lo cual supone más de una quinta parte de la producción mundial, según datos de la Agencia Internacional de la Energía. El paso estaba cerrado de facto desde el sábado, cuando comenzó el fuego de Estados Unidos e Israel contra Irán y la réplica de la república islámica. Hay unos 150 barcos petroleros y de gas licuado que esperan a ambos lados del estrecho para poder pasar.

La exportación de petróleo se ha visto afectada en Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin, Kuwait y Arabia Saudita. En el caso de Riad, se ha optado por el oleoducto Este-Oeste, una alternativa limitada que reduce a la mitad el número de barriles que exporta. Por todo ello, el precio del barril de Brent ha subido en todo el mundo un 7% y el del gas un 46% en el mercado europeo. La mayoría de este petróleo del golfo pérsico se exporta hacia Asia: 5,4 millones de barriles diarios hacia China, 2,1 a India; 1,7 a Corea del Sur; 1,6 hacia Japón, según datos de la U.S. Energy Information Administration recogidos por el portal Statista. En total, el 84% de petróleo que pasa por el estrecho de Ormuz va hacia Asia. En cuanto al gas licuado, los datos son similares: Asia es el principal perjudicado ahora mismo.

¿Qué afectación tiene en Europa?

En cuanto a Europa, la afectación no es tan directa, dado que la mayoría del crudo que importa la UE proviene de Noruega y de Estados Unidos —un tercio del total, según datos de Eurostat—, además de recibir también de otros países ajenos al conflicto como Kazajistán, Libia o Nigeria. Arabia Saudí e Irak aportan un 14,5% del petróleo que importa la UE. Es el caso de España, que trae un 5% de su petróleo de Irak, pero no es una de las principales fuentes de crudo del país, según las últimas estadísticas anuales publicadas por la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores). En cuanto al gas, las principales fuentes para la UE son Estados Unidos, Rusia, Argelia y Catar. Este último país aporta un 6% del gas de la UE y , en el caso español, un 1,7%.