Un partido de hockey sobre hielo de estudiantes de bachillerato en Pawtucket, en Rhode Island (Estados Unidos), ha acabado este lunes en tragedia: tres personas han muerto, incluida la autora de los disparos, y al menos tres más han resultado heridas y continúan ingresadas en estado crítico. El ataque tuvo lugar en la pista Dennis M. Lynch Arena, a 70 kilómetros de Boston, mientras se disputaba un enfrentamiento de la liga escolar. La jefa de la policía de Pawtucket, Tina Goncalves, explicó en rueda de prensa que los hechos se enmarcan en una disputa familiar y que la investigación todavía está en marcha. Según las primeras informaciones no oficiales, la autora de los hechos habría asesinado a sangre fría a su expareja y a su hija.

Un suegro acosador y tránsfobo

Horas después, la policía identificó al presunto autor como Robert Dorgan, de 56 años, que también se hacía llamar Roberta Esposito. Según antecedentes judiciales citados por los medios estadounidenses, Dorgan arrastraba un historial de disputas familiares, muchas relacionadas con conflictos en torno a su identidad de género. A principios de 2020, acudió a la policía de North Providence e informó que se había sometido recientemente a una cirugía de cambio de género y que su suegro quería que se marchara de casa por este motivo. En aquella documentación, Dorgan denunció amenazas del suegro, que habría dicho que ordenaría “a una banda callejera asiática que lo asesinara si no se mudaba de domicilio”, y también que había empleado un término despectivo para referirse a las personas transgénero afirmando que "ninguna persona así se quedará en mi casa". El suegro llegó a ser acusado de intimidación y obstrucción del sistema judicial, pero posteriormente los fiscales desestimaron los cargos.

En cuanto a las víctimas, la policía no ha facilitado sus identidades ni edades, aunque la oficina del alcalde de Pawtucket ha asegurado que entre los muertos hay una niña. Según la información facilitada por los investigadores, una de las víctimas murió en la misma pista y otra durante el traslado al centro hospitalario. El incidente se produjo mientras competían equipos de centros de la zona, y diversas instituciones educativas activaron protocolos de seguridad y reunificación. El superintendente de las Escuelas Públicas de Coventry, Don Cowart, confirmó que todos los miembros de los equipos de hockey de Coventry estaban localizados y añadió que “Un agente de la policía de Coventry se encuentra en el lugar de los hechos con los estudiantes, y el personal escolar permanece con el equipo mientras se coordina la reunificación”. Otras escuelas presentes en el partido también comunicaron que sus estudiantes y el personal se encontraban a salvo, mientras la investigación continúa para aclarar la relación exacta entre el presunto tirador y las víctimas, que la policía afirma que existía.