Groenlandia planta cara a Donald Trump. El jefe del Gobierno groenlandés y los líderes de los otros cuatro partidos políticos con representación en el Inatsisartut (Parlamento groenlandés) han defendido el derecho de los habitantes de este territorio autónomo danés a decidir el futuro ante las amenazas de Estados Unidos. "El futuro de Groenlandia lo deben decidir los groenlandeses", han advertido después de que en las últimas horas el jefe de la Casa Blanca dijera que quiere conseguir el territorio ártico "de grado o por la fuerza". En una declaración conjunta, los políticos groenlandeses afirman que "la tarea del futuro de Groenlandia se hace en diálogo con su gente y de acuerdo con las leyes internacionales y el Estatuto de Autonomía" y recuerdan que "ningún otro país puede inmiscuirse en ello".

Las intenciones de Trump sobre este territorio soberano de Dinamarca son cada vez más claras. Después de que el mandatario estadounidense atacara Venezuela y capturara a su presidente, en los últimos días ha puesto la mirada en Groenlandia y, aunque su compra o invasión parece una opción todavía lejana, ya ha encendido algunas alarmas dentro de la OTAN. De hecho, esta semana los líderes de siete países europeos firmaron una declaración conjunta expresando su firme apoyo a Dinamarca y en defensa de la soberanía de Groenlandia. Ahora han sido los mismos representantes groenlandeses quienes han insistido en que una decisión como esta debe tomarse sin presiones y sin la "intromisión" de otros países. También expresan el deseo de que cese el "desprecio" de los Estados Unidos por esta isla ártica, rica en tierras raras y clave para la geopolítica de la Casa Blanca.

En defensa de la soberanía de Groenlandia

"No queremos ser norteamericanos, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses", resalta la declaración firmada por el presidente groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, y suscrita también por Pelle Broberg, el líder del Naleraq, segunda fuerza en el Parlamento y la que más comprensiva se ha mostrado hacia los Estados Unidos. Los líderes groenlandeses recuerdan que este país se rige por el derecho internacional y su Estatuto de Autonomía y que son sus habitantes los que escogen su parlamento y su gobierno, "que colabora y continuará colaborando con los Estados Unidos y los países occidentales". Además, insta a un diálogo "basado en la diplomacia y los principios internacionales" y señala que este es el camino "entre aliados y amigos".

Con todo, está previsto que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se reúna la semana que viene con su homólogo danés, Lars Løkke Rasmussen, y la consejera de Exteriores groenlandesa, Vivian Motzfeldt, para discutir la cuestión. Un asunto que cada vez preocupa más a los aliados de la OTAN y que Trump se ha propuesto como objetivo en su particular carrera por dominar el mundo contra Rusia y China, a los que ya ha avisado que no les permitirá "ocupar" Groenlandia.