Francia ha confirmado este miércoles su primer caso positivo de Ébola tras detectar la enfermedad en un médico humanitario que acababa de regresar de una misión en la República Democrática del Congo, una zona donde el virus continúa en circulación activa. Según ha informado el Ministerio de Salud francés, el paciente fue atendido de manera inmediata a su llegada al país y trasladado a un hospital especializado en enfermedades infecciosas de alta transmisibilidad. Las autoridades sanitarias han señalado que el médico se encuentra estable y que se han activado los protocolos previstos para este tipo de casos con el objetivo de limitar cualquier riesgo de propagación.
Las autoridades han iniciado una investigación epidemiológica para identificar a todas las personas que hayan podido estar en contacto con el médico infectado. Estos contactos serán localizados por la agencia regional de salud y deberán cumplir un periodo de aislamiento domiciliario de 21 días, durante el cual estarán sometidos a seguimiento médico. El gobierno francés también ha recordado que el país dispone de infraestructuras especializadas para tratar enfermedades altamente contagiosas, con unidades hospitalarias equipadas con sistemas de presión negativa y rigurosas medidas de bioseguridad.
La detección del caso llega pocas semanas después de que la OMS declarara, el pasado 17 de mayo, una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) ante la circulación activa del virus en el este de la República Democrática del Congo. Sin embargo, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) mantiene una evaluación de riesgo baja para los viajeros que se desplazan a zonas afectadas y muy baja para la población general europea.
Riesgo "muy bajo" en España
La detección del primer caso en Francia también ha tenido eco en España. La presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), Maria João Forjaz, ha asegurado que el sistema sanitario español está "más que preparado" para afrontar una situación similar y ha insistido en que el riesgo para la población sigue siendo bajo. En declaraciones a los medios, Forjaz ha considerado que el contagio de un profesional sanitario era un escenario previsible teniendo en cuenta la situación sobre el terreno en la República Democrática del Congo. "¡Era previsible que esto pasara porque el personal sanitario está en contacto muy cercano con los pacientes y, lamentablemente, no hay tantos equipos de protección como serían necesarios!", ha explicado.
Forjaz ha recordado que España ya afrontó una situación parecida en 2014, una experiencia que, según ha señalado, permitió reforzar los mecanismos de respuesta ante eventuales casos de Ébola. La epidemióloga ha insistido en que el riesgo de que el virus se propague entre la población es “muy bajo” y ha destacado que el sistema sanitario dispone de los recursos necesarios para gestionar un posible contagio. En este sentido, ha apuntado que actualmente hay “más medios” que hace una década para tratar pacientes infectados, como ya se hizo con el misionero Miguel Pajares, a pesar de que ha remarcado la importancia de que cualquier traslado se haga con las máximas garantías de seguridad. “Tenemos protocolos, tenemos las unidades de aislamiento de alto nivel, las Uatan, y estamos preparados para atender a estas personas aquí”, ha afirmado la presidenta de la SEE.