La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado la recuperación de cinco personas infectadas con Ébola de la cepa rara Bundibugyo en la República Democrática del Congo (RDC), en un brote que continúa expandiéndose y que ya ha causado al menos 42 muertes. Entre los recuperados hay cuatro enfermeras y un trabajador de laboratorio que habían sido tratados en la ciudad de Bunia, en la provincia de Ituri.
Según la OMS, las recuperaciones son una señal positiva en un contexto epidemiológico complejo y demuestran que la detección precoz y el acceso a la atención sanitaria pueden aumentar las posibilidades de supervivencia, especialmente en una variante para la que no existe todavía ni vacuna ni tratamiento autorizado. El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha destacado durante una visita a la zona que la enfermedad "no está exenta de esperanza" si se refuerzan los sistemas sanitarios y la respuesta internacional.
Más de 280 casos de Ébola confirmados
El brote, declarado el mes pasado como emergencia sanitaria de interés internacional, es el decimoséptimo registrado en el país y uno de los más grandes de las últimas décadas. Los datos del Ministerio de Salud congoleño indican 282 casos confirmados, después de 19 nuevos positivos detectados recientemente, lo que muestra una tendencia al alza que preocupa a las autoridades sanitarias globales.
A pesar de los esfuerzos de contención, la OMS admite que la respuesta internacional se ha activado con retraso, lo que podría haber contribuido a la expansión del brote. Los expertos alertan de que la velocidad de transmisión en algunas zonas supera la capacidad de rastreo de contactos y aislamiento de casos.
La preocupación se extiende a escala internacional
La preocupación se ha extendido más allá del continente africano después de detectarse varios casos sospechosos en otras regiones del mundo. En Brasil, dos pacientes con síntomas compatibles han sido finalmente diagnosticados con otras enfermedades, como meningitis y malaria, a pesar de que las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia. En Italia, un caso sospechoso en Cerdeña también ha resultado negativo, con el Ministerio de Salud asegurando que el riesgo en el país es "muy bajo".
El brote está causado por la variante Bundibugyo del virus del Ébola, una de las menos frecuentes y para la que no existe todavía una respuesta médica específica aprobada. Sin embargo, la OMS insiste en que, con protocolos adecuados de aislamiento, rastreo y tratamiento de apoyo, la mortalidad puede reducirse de manera significativa. La situación actual vuelve a poner sobre la mesa las debilidades estructurales de los sistemas sanitarios en regiones afectadas por brotes recurrentes y la dependencia de la respuesta internacional en fases ya avanzadas de propagación.