La extrema derecha alemana, a un paso de su primer gobierno regional

Sajonia-Anhalt vota este domingo con la AfD como clara favorita. La formación de extrema derecha podría superar el 40% de los votos y quedar muy por delante de la CDU, que gobierna actualmente el land. El resultado puede ser histórico, pero la victoria electoral no garantiza el poder: la gran pregunta será si el resto de partidos consiguen sumar suficientes escaños para mantener a la AfD fuera del gobierno.

Los sondeos sitúan a la CDU alrededor del 20% y dejan al resto de formaciones a bastante distancia. Para la AfD, encabezada en Sajonia-Anhalt por Ulrich Siegmund, sería una confirmación de su crecimiento en el este de Alemania. Siegmund, de 35 años, representa una nueva generación de dirigentes del partido, con una comunicación muy centrada en el contacto directo con los votantes y en las redes sociales.

Su campaña ha puesto la inmigración y la seguridad en el centro del discurso. Según destaca el portal DW, el programa de la AfD en la región plantea un endurecimiento considerable de la política migratoria, con más deportaciones, más controles y restricciones a los programas de integración. El partido también defiende la creación de patrullas ciudadanas voluntarias como apoyo a la policía.

Algunas de estas propuestas, sin embargo, no dependen exclusivamente del gobierno regional y podrían chocar con competencias del gobierno federal o con la legislación europea. Así, la misma cadena recoge las advertencias de juristas sobre los riesgos que podrían comportar algunas de las medidas en materia de seguridad.

Desgaste de los partidos tradicionales

Más allá del programa de la AfD, las elecciones ponen sobre la mesa el desgaste de los partidos tradicionales. La CDU sigue siendo la principal alternativa, pero necesita entenderse con otras fuerzas para poder gobernar. El problema es que la suma no es sencilla.

Los partidos pequeños pueden acabar teniendo la clave. Los Verdes, el FDP y la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) se mueven alrededor del 5%, el umbral necesario para entrar en el Parlamento regional. Si alguna de estas formaciones queda fuera, la distribución de los escaños puede cambiar completamente las opciones de formar gobierno.

La CDU mantiene, además, su rechazo a pactar con la AfD. Pero también descarta gobernar con Die Linke, según recoge también el portal alemán. Esto deja poco margen a los democristianos y convierte cada escaño en una pieza importante del rompecabezas postelectoral.

¿Por qué crece la AfD?

El ascenso de la AfD no se explica solo por el voto contrario a la inmigración. La cadena DW señala también que los partidos tradicionales alemanes están perdiendo apoyo entre los ciudadanos de origen extranjero, un electorado que durante años había sido más cercano a la CDU, el SPD o los Verdes. La ultraderecha intenta aprovechar este desplazamiento para ampliar su base electoral.

Sajonia-Anhalt es, además, un territorio con una carga histórica particular. Mediapart, en un artículo recogido por infoLibre, recuerda que el antiguo estado de Anhalt fue el primer territorio alemán que situó a un nazi, Alfred Freyberg, al frente de un gobierno regional, en 1932. La comparación con la actualidad tiene límites evidentes, pero la coincidencia histórica ha vuelto a poner el land bajo los focos.

Lo que pase el domingo será importante más allá de Sajonia-Anhalt. La AfD ya ha demostrado que puede ser la fuerza más votada en territorios del este alemán, pero todavía no ha conseguido gobernar ningún land. Una victoria contundente y, sobre todo, la imposibilidad de las otras fuerzas de construir una mayoría alternativa reforzarían su aspiración de dejar de ser un partido de protesta y convertirse en una fuerza de gobierno.

Por eso, este domingo no solo estará en juego cuántos votos consigue la AfD. También se pondrá a prueba hasta qué punto los partidos tradicionales alemanes son capaces de mantener el cordón sanitario alrededor de la ultraderecha.