Pocos meses después de convertirse en León XIV, el nuevo papa, puso sobre la mesa el problema de la pederastia y los abusos sexuales a menores en el seno de la Iglesia católica, imponiendo sanciones y destituyendo a un diácono italiano condenado por este delito. Este es uno de los grandes retos a los que se enfrenta la Iglesia, comenzando por el Estado pero también en el conjunto de Europa. Por ello, en Suiza han optado por realizar tests psicológicos a candidatos al sacerdocio y a agentes pastorales laicos que colaboran con la Iglesia. Este test forma parte de un proyecto piloto para prevenir los abusos sexuales a menores. Concretamente, durante 2025 se sometieron a estas evaluaciones 72 personas. La idea, que explicaron las autoridades religiosas suizas este miércoles, se puso en marcha en 2025, después de que la Universidad de Zúrich publicara un estudio en el que se documentaban un millar de abusos sexuales, la gran mayoría a menores de edad, dentro de la Iglesia católica del país helvético desde mediados del siglo pasado.

En un comunicado, la Conferencia Episcopal suiza, la Conferencia Central Católica Romana de Suiza y la Conferencia de Institutos de Vida Consagrada y de Sociedades de Vida Apostólica en Suiza, explican que "en ciertos casos, según las recomendaciones de los expertos, los responsables diocesanos decidieron dejar de colaborar con personas con perfiles no adecuados después de la evaluación". Esta está estructurada en cuatro partes: un test psicológico, una entrevista basada en competencias, otra clínica médico-legal y otra con los responsables diocesanos. Las tres primeras fases están a cargo de "expertos externos" y todas las evaluaciones han sido diseñadas por autoridades judiciales y de reinserción. También, según explican en el comunicado, algunos de los candidatos consideraron que este largo proceso de evaluación era "aburrido" y agotador, pero, según las reacciones que han recibido las autoridades religiosas, la valoración general es positiva. 

Un estudio clave 

El estudio de la Iglesia suiza, publicado en 2023, supuso un antes y un después en esta cuestión en el país. Aquellos documentos revelaban un millar de casos desde el año 1950 y se acusaba hasta a 510 personas, la gran mayoría de las cuales eran hombres. También más de la mitad de las víctimas de estos abusos eran hombres o niños. De hecho, tres de cada cuatro personas que sufrieron estos abusos y agresiones eran menores de edad. Entre otros datos, el estudio elaborado por la Universidad de Zúrich, pero encargado por la Conferencia Episcopal suiza para poder tener una base sobre la cual trabajar contra esta lacra, revelaba que más de la mitad de los ataques se produjeron durante la atención pastoral y un 30% en espacios que, en principio, eran seguros para las víctimas: escuelas, hogares o internados. Además, los investigadores señalaron la responsabilidad de los funcionarios eclesiásticos por haber trasladado sistemáticamente a clérigos acusados y condenados por estos hechos.