Los Estados Unidos han iniciado este martes una nueva ronda de ataques contra objetivos militares en Irán, la segunda ofensiva estadounidense en 48 horas. El Mando Central de los EE. UU. (Centcom) ha confirmado que la operación se ha dirigido contra instalaciones vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
El Pentágono ha situado el inicio de los bombardeos a las 18:00 horas y los ha presentado como una represalia por los "recientes intentos de ataque" de la Guardia Revolucionaria contra el transporte comercial en el estrecho de Ormuz y contra militares estadounidenses desplegados en la región. Por el momento, el Centcom no ha detallado qué objetivos concretos han sido atacados. La agencia iraní Irna ha informado de que cuatro proyectiles han impactado en los condados de Chabahar y Konarak, en la costa sureste de Irán, y también en la isla de Qeshm, situada al norte del estrecho de Ormuz. Todavía no se ha concretado el alcance de los daños.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, también ha confirmado la operación y ha asegurado que las fuerzas estadounidenses están "atacando en estos momentos objetivos iraníes cerca del estrecho de Ormuz". En una publicación en Truth Social, ha calificado los bombardeos de "grandes y contundentes" y los ha relacionado con "el intento fallido de los iraníes de colocar minas marinas en el estrecho" y con el lanzamiento de "ocho misiles iraníes contra nuestra base militar en Jordania, todos los cuales fueron interceptados con éxito".
La nueva ofensiva llega después del intercambio de ataques de la noche del domingo. Los Estados Unidos lanzaron misiles y drones contra dos lanzaderas iraníes en la isla de Larak, en el estrecho de Ormuz, que Washington consideraba preparadas para atacar barcos que circulaban por esta vía marítima. Posteriormente, Irán respondió con misiles contra dos bases militares estadounidenses en Jordania y una base aérea en los Emiratos Árabes Unidos. La Guardia Revolucionaria iraní presentó aquellos ataques como una represalia por la muerte de dos iraníes.
Posteriormente, Irán respondió con misiles contra dos bases militares estadounidenses en Jordania y una base aérea en los Emiratos Árabes Unidos. La Guardia Revolucionaria iraní presentó aquellos ataques como una represalia por la muerte de dos iraníes.
Las amenazas de Trump
Trump ya había avanzado el lunes que Washington respondería a esta ofensiva. "Habrá una respuesta. Les golpearemos muy duramente", afirmó en una entrevista en Fox News. Este martes, el presidente ha vuelto a advertir a Teherán ante una eventual nueva represalia: "Será golpeado de nuevo con mucha más fuerza y a un nivel mucho más alto".
