"Un regalo inusual". Así fue el presente que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, les hizo a los 31 jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros de la OTAN que participaron en la cumbre de esta semana en Ankara. Ni más ni menos que un revólver personalizado para cada uno de los líderes de la Alianza Atlántica, munición real y un permiso que autorizaba su exportación, según avanzaron el miércoles por la noche varias delegaciones y ha confirmado Europa Press. El primero en dar a conocer el regalo fue el primer ministro belga, Bart De Wever, que se dio cuenta de que el presente era un revólver a su llegada a Bélgica y entregó el arma a la policía del aeropuerto. Lo mismo ha hecho el presidente español, Pedro Sánchez, y ahora el revólver con su nombre está custodiado por el Ministerio del Interior.
An unusual gift from President @RTErdogan at the NATO Summit: a Magnum revolver with ammunition, engraved with my name… pic.twitter.com/Bni4asgPDl
— Magyar Péter (Ne féljetek) (@magyarpeterMP) July 9, 2026
El primer ministro canadiense, Mark Carney, también lo ha entregado a la Policía Montada de Canadá y ahora el gobierno canadiense está estudiando "encontrar un lugar adecuado para el regalo, incluido en un museo", mientras que el primer ministro británico, Keir Starmer, tuvo que dejar el revólver en Ankara, ya que la ley del Reino Unido prohíbe la importación de armas de fuego en uso. También recibieron su revólver la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. En cuanto a la primera, la portavoz del Ejecutivo europeo, Paula Pinho, declaró que "el arma se transportará y se almacenará de forma segura" y que Von der Leyen "tiene la intención de donarla a un museo militar". Por su parte, fuentes comunitarias han asegurado que Costa y su equipo están "siguiendo los procedimientos belgas para traerla de vuelta a Bélgica" y que "el arma se retirará del servicio y se almacenará de acuerdo con los requisitos de seguridad de la Secretaría General del Consejo".
Se trata del modelo Gumusay del revólver 357 Magnum, un modelo poco común fabricado por la empresa estatal turca de armamento MKE en la década de los años noventa. Los revólveres se entregaron en una caja de regalo, que incluía la bandera turca y el logotipo de la OTAN. Con este gesto, Erdogan ha querido agradecer a los líderes mundiales su paso por Ankara y, de paso, según Reuters, mostrar la industria de defensa cada vez más importante en su país.
La cumbre del cumplimiento
Los líderes de la OTAN concluyeron este miércoles la cumbre de Ankara con el aumento presupuestario en defensa como uno de los temas principales que se trataron. Si en la cumbre del año pasado en La Haya se firmó el compromiso de invertir en diez años un 5 % del PIB en gasto militar, esta debía ser la del cumplimiento, con lo cual el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, destacó los importantes avances ya conseguidos. "El gasto total en defensa y seguridad ya roza el 4 % solo un año después de La Haya", señaló. La cumbre de este año ha servido también para anunciar nuevos contratos con la industria por más de 50.000 millones de dólares y sorteó una vez más con unidad los ataques verbales del presidente Donald Trump a los aliados.
