El médico estadounidense Peter Stafford, contagiado de Ébola mientras trabajaba con pacientes en la República Democrática del Congo (RDC), ha sido trasladado a Alemania para recibir tratamiento especializado en el Hospital Universitario La Charité de Berlín. La llegada, que se produjo el miércoles 20 de mayo, se ha realizado en coordinación con las autoridades estadounidenses y alemanas, que han considerado el centro berlinés como una de las instalaciones mejor preparadas de Europa para afrontar casos de alta bioseguridad.
Según fuentes médicas, el traslado se justificó por la proximidad geográfica y, sobre todo, por las capacidades específicas de La Charité, que dispone de una unidad de aislamiento especial equipada para tratar enfermedades altamente infecciosas. Este dispositivo permite un confinamiento total del paciente y reduce al mínimo el riesgo de propagación, a la vez que integra cuidados intensivos y tratamiento de patógenos como virus, bacterias, hongos y parásitos.
Stafford viaja acompañado de su familia. Su esposa y otro profesional sanitario que también habrían estado expuestos al virus se encuentran bajo vigilancia médica, aunque de momento no presentan síntomas. Los cuatro hijos del médico también han sido ingresados preventivamente en la misma Unidad de Aislamiento Especial (SIS), como medida de control y observación.
Preocupación internacional por el brote de Ébola
El caso llega en un contexto de preocupación internacional por un nuevo brote de Ébola en África central. La República Democrática del Congo y Uganda han registrado en las últimas semanas un aumento significativo de casos sospechosos, hecho que ha llevado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar una emergencia de salud pública. El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha advertido que el riesgo de expansión en estas zonas es “alto”, especialmente por la dificultad de controlar la transmisión en regiones con sistemas sanitarios frágiles.
Los datos facilitados por el gobierno congoleño indican más de 670 casos sospechosos y al menos 160 muertes relacionadas con el brote. Las zonas más afectadas son Mongbwalu, en la provincia de Ituri, con más de 300 casos sospechosos y varios confirmados, y Rwampara, con cerca de 180 casos sospechosos y más de veinte confirmados. En total, las autoridades han identificado alrededor de 800 contactos directos que están bajo seguimiento.
El Ébola es una enfermedad viral con una tasa de letalidad media del 50%, aunque en algunos brotes puede ser superior dependiendo del acceso a tratamiento y medidas de contención. La transmisión se produce a través del contacto directo con fluidos corporales de una persona infectada o con materiales contaminados, lo que obliga a protocolos estrictos de aislamiento y protección sanitaria.
El traslado de Stafford a Berlín pone de nuevo el foco en la preparación de los hospitales europeos ante enfermedades altamente infecciosas y en la importancia de la cooperación internacional en situaciones de emergencia sanitaria global. Mientras tanto, las autoridades sanitarias continúan trabajando para contener el brote en África central y evitar una expansión más amplia del virus.