El Parlamento danés debatirá este miércoles la crisis migratoria de Ceuta en una sesión extraordinaria que pone sobre la mesa una cuestión más amplia: hasta qué punto la presión sobre las fronteras exteriores de la Unión Europea puede acabar afectando la libre circulación dentro del espacio Schengen. La derecha danesa ha reclamado al gobierno de la primera ministra, Mette Frederiksen, que explique cómo piensa proteger las fronteras del país y si Dinamarca está preparada para actuar si la situación empeora.
El debate, convocado con carácter urgente a las diez de la mañana, llega después de la llegada masiva de migrantes a Ceuta procedentes de Marruecos. Ceuta es, junto con Melilla, una de las dos ciudades bajo soberanía española situadas en el norte de África. Sus fronteras terrestres con Marruecos son, a la vez, las únicas fronteras terrestres de la Unión Europea con el continente africano. Esta particularidad convierte cualquier crisis migratoria en los dos enclaves en un problema que va más allá de España y que puede acabar situándose en el centro de la política migratoria europea.
La derecha danesa reclama que España salga del espacio Schengen
La convocatoria del Parlamento danés ha sido impulsada especialmente por Morten Messerschmidt, líder del partido ultraconservador Dansk Folkeparti, que ha reclamado incluso que España sea suspendida temporalmente del espacio Schengen. Su argumento es que la situación en Ceuta, sumada a la política española de regularización de migrantes, puede generar una presión adicional sobre las fronteras europeas.
La propuesta es especialmente significativa porque Schengen se basa precisamente en la eliminación de los controles sistemáticos en las fronteras interiores entre los Estados miembros. Su suspensión, por lo tanto, supondría una respuesta excepcional ante una situación que algunos sectores de la derecha europea presentan como una amenaza directa a la seguridad y al control migratorio.
La pregunta que los partidos conservadores —Venstre, Dansk Folkeparti, Liberal Alliance, De Konservative y Danmarksdemokraterne— plantearán al gobierno danés también pide qué consecuencias puede tener la crisis para Dinamarca y para el conjunto de Schengen, qué medidas piensa adoptar Copenhague para reforzar las fronteras exteriores de la UE y cómo protegería sus propias fronteras si fuera necesario.
Europa quiere reforzar las fronteras
La Comisión Europea deberá presentar en octubre un análisis y nuevas propuestas para reforzar las fronteras exteriores de la Unión. De esta manera, una crisis concentrada en un pequeño territorio español del norte de África vuelve a poner sobre la mesa una de las cuestiones más divisivas de la UE: cómo combinar el control de la inmigración con la preservación de la libre circulación que sostiene Schengen.
Messerschmidt ha definido la crisis migratoria como "la principal amenaza" para Europa y Dinamarca. El debate de este miércoles permitirá comprobar hasta qué punto esta posición, especialmente dura, condiciona la respuesta de Copenhague ante una crisis que España y la UE ya abordan como un problema europeo.