¿Quién manda ahora en Venezuela? Esa es la gran pregunta que se hace el mundo tras la caída de Nicolás Maduro, que a partir de este lunes se enfrentará a un tribunal federal de Nueva York acusado de graves delitos relacionados con el narcotráfico después de ser capturado en la operación Determinación Absoluta ejecutada por la Delta Force de EE. UU. en territorio venezolano. Maduro ha caído, pero no ha caído el chavismo, es la sensación que tienen muchos venezolanos, que fuera del país han recibido con felicidad y esperanza la captura del líder chavista, pero dentro se mantienen expectantes y viviendo con incertidumbre por lo que pueda pasar a partir de ahora, pero sin manifestarse ni a favor ni en contra de la caída de Maduro. La sensación, sin embargo, es que la operación de Trump no va encaminada a acabar con el régimen y dar el poder a la oposición para liderar la transición democrática, como reconoció el propio presidente estadounidense, que descartó que la líder y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, asumiera el cargo porque “no cuenta con el apoyo ni el respeto del país”. Trump tiene la intención de dirigir Venezuela desde la Casa Blanca, controlando el régimen y utilizando a otra mujer, Delcy Rodríguez, que se ha convertido en la primera presidenta de la historia de Venezuela y que se debate entre la presión estadounidense y la lealtad al chavismo.
Rodríguez, la apuesta de Trump
A Trump, en realidad, no le importa la democracia, sino garantizar sus intereses, y por eso no duda en utilizar el miedo y la amenaza de la fuerza para garantizar el control directo de los Estados Unidos, la estabilidad y la recuperación de activos estratégicos, como los yacimientos petrolíferos expropiados durante el gobierno de Chávez. Este enfoque pragmático permite a Washington esquivar los riesgos de la oposición, evita entregar el poder a figuras potencialmente alineadas con intereses europeos, como Edmundo González Urrutia, exiliado en Madrid, y garantiza un control más estricto sobre la ayuda, las instituciones y los recursos. El papel interino de Rodríguez proporciona un interlocutor dócil sin comprometerse inmediatamente a un cambio de régimen completo. El presidente dijo que el secretario de Estado, Marco Rubio, también mantuvo una conversación con la vicepresidenta venezolana, quien, según Trump, ha “prestado juramento” y está “esencialmente dispuesta a hacer lo que creemos necesario para que Venezuela vuelva a ser grande”. Rodríguez ofrece una continuidad a corto plazo con lealtad militar, ganando tiempo para marginar a los radicales del chavismo sin generar un caos inmediato.
Amenaza de una segunda oleada de ataques "mucho mayor"
En realidad, la manera de influir en Delcy Rodríguez y controlar el régimen chavista es "a través de amenazas de nuevas acciones militares". La administración Trump ha condicionado la ausencia de tropas estadounidenses en Venezuela a la colaboración de la nueva presidenta, tal como dejó claro en una entrevista concedida a The New York Post. Cuando fue preguntado directamente por la posibilidad de desplegar militares en territorio, Trump respondió de forma explícita: “No, si la vicepresidenta de Maduro… si la vicepresidenta hace lo que queremos no tendremos que hacer eso”, afirmó el presidente estadounidense, que insistió en que habían tenido contactos directos con Rodríguez, antes y después de la captura de Maduro. “Hemos hablado con ella muchas veces y ella lo entiende”, señaló. Y si no lo entiende, Estados Unidos está “preparado” para volver a atacar Venezuela con “una segunda oleada que es mucho más grande que la primera”, dejó claro Trump.
Delcy Rodríguez, de 56 años, vicepresidenta desde 2018 y hermana pequeña de Jorge Rodríguez, actual presidente de la Asamblea Nacional y, jurará este lunes como presidenta interina de la República Bolivariana de Venezuela ante la Asamblea Nacional, según la orden del Tribunal Supremo de Justicia emitida el sábado, en la que ordenaba a Rodríguez que asumiera todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo de presidenta de la República Bolivariana en condición de encargada. Esta decisión busca garantizar la continuidad administrativa del Estado y la defensa integral de la nación ante la “ausencia forzosa” de Nicolás Maduro. El TSJ informó al Consejo de Defensa de la Nación, a la Asamblea Nacional y al mando militar de su decisión. La ceremonia del juramento del cargo del lunes marcará el inicio formal de su mandato temporal, de hasta 90 días prorrogables. Según algunos analistas consultados por los medios de comunicación estadounidenses, Estados Unidos cree que su mandato de 90 días, prorrogable por el Tribunal Supremo, se ajusta a la ambigüedad táctica de Trump.
🚨 El TSJ chavista informa que Delcy Rodríguez asumirá como presidente encargada de Venezuela. En el comunicado no declara la ausencia absoluta de Nicolás Maduro, porque eso obligaría a convocar elecciones en 30 días. Por eso declaran una “ausencia temporal”, que le permite a… pic.twitter.com/ugFrLyhauv
— Luis David Caro (@LuisDavidCaro) January 4, 2026
Declaración contra "el ataque de tintes sionistas"
Pero aunque la administración norteamericana asegura públicamente que la vicepresidenta venezolana colaborará, Delcy Rodríguez exigió en una intervención en la televisión pública venezolana "la liberación inmediata" de Maduro y su mujer, Cilia Flores, reafirmando que "Nicolás Maduro es el único presidente de Venezuela". Condenó la operación como una "barbarie" que configura "delitos de lesa humanidad", hizo un llamamiento a la unidad nacional para defender la soberanía y los recursos como el petróleo, y activó el Consejo de Defensa para movilizar el alto mando militar. "Nunca más volveremos a ser esclavos, nunca más volveremos a ser colonia de ningún imperio", aseguró Rodríguez, que no mencionó ninguna transición ni colaboración con Estados Unidos, contradiciendo la narrativa de Trump sobre las conversaciones que supuestamente mantuvo con Marco Rubio. Además, en su intervención televisiva, aseguró que "un ataque de esta naturaleza tiene, sin duda, un tinte sionista", en el marco del relato del chavismo de considerar el ataque como una estrategia imperialista para arrebatar la soberanía y el petróleo a los venezolanos
"Si hay algo que en este país tenemos claro es que jamás volveremos a ser esclavos, jamás volveremos a ser colonia" Delcy Rodriguez acaba de tomar el mando de la nación venezolana
— CATERINA😇 (@Caterin49788702) January 3, 2026
Parece que el plan de los gringos les salió mal... pic.twitter.com/2y9Hi487R3
Pero Delcy Rodríguez, vicepresidenta desde 2018 y hermana pequeña de Jorge Rodríguez, actual presidente de la Asamblea Nacional, no es la única líder del chavismo, y aunque el cargo de presidenta interina le corresponde constitucionalmente, el control del poder del régimen recae en figuras clave como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, que son quienes controlan las fuerzas de seguridad, la estructura militar y las decisiones clave de Estado.