Deb Haaland hace historia en las midterm: ¿quién es la primera mujer indígena elegida gobernadora en EE. UU.?

La demócrata Deb Haaland ha hecho historia en Estados Unidos al ganar las elecciones a gobernadora de Nuevo México y convertirse en la primera mujer indígena elegida para dirigir un estado del país. Haaland, de 65 años, se ha impuesto al republicano Gregg Hull, exalcalde de Rio Rancho, después de una campaña en la que ha batido el récord de recaudación de fondos para una candidatura a la gobernación de Nuevo México. Su victoria culmina una trayectoria política que la ha llevado al Congreso y al frente del Departamento del Interior de Estados Unidos. "En el 250 aniversario de nuestra nación, me presento ante vosotros como la primera gobernadora nativa americana de la historia de este país", proclamó el martes por la noche ante cientos de seguidores que interrumpieron el discurso con aplausos. "No se trata solo de historia. Se trata de nuestro futuro, un futuro en el que todos los habitantes de Nuevo México tienen voz", añadió.

La lucha contra el encarecimiento del coste de la vida ha sido uno de los ejes centrales de la campaña de Haaland, que ha planteado un programa centrado en facilitar el acceso a la vivienda y la sanidad, con la creación de un seguro médico público y la construcción de nuevos inmuebles. La demócrata también defiende aumentar el salario mínimo e impulsar las energías renovables para generar empleo y abaratar la electricidad, a la vez que ha prometido paralizar temporalmente la construcción de grandes centros de datos. Su programa también aborda otros "desafíos" que afectan a Nuevo México, como las adicciones, la criminalidad, la educación y la sequía, ante los cuales su equipo de campaña reivindica la necesidad de buscar soluciones diferentes de las habituales.

Miembro de una familia con al menos 35 generaciones arraigadas en Nuevo México, Haaland tuvo una trayectoria personal marcada por los traslados constantes y las dificultades económicas antes de iniciar su carrera política. Hija de un oficial del Cuerpo de Marines, pasó por hasta trece escuelas públicas durante la infancia y la adolescencia, hasta que se graduó en el instituto Highland de Albuquerque. No obtuvo la licenciatura en inglés en la Universidad de Nuevo México hasta los 28 años, y posteriormente completó estudios de derecho en la misma institución. Durante aquella etapa, trabajó en servicios de catering y puso en marcha un negocio propio dedicado a la elaboración y comercialización de salsas en conserva, mientras criaba a su hijo como madre soltera.

Ya había hecho historia

La victoria en Nuevo México no es el primer hito histórico de Haaland, miembro de la comunidad indígena Laguna Pueblo, que ya había roto diversas barreras en la política estadounidense. En 2018 se convirtió, junto con Sharice Davids, elegida por Kansas, en una de las dos primeras mujeres indígenas en conseguir un escaño en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Tres años después, el presidente Joe Biden la nombró secretaria del Interior, un cargo que ocupó hasta 2025 y que la convirtió en la primera persona indígena en formar parte del gabinete presidencial estadounidense.

Deb Haaland se abraza con Joe Biden / Redes
Deb Haaland se abraza con Joe Biden / Redes

Durante los cuatro años al frente del Departamento del Interior, Haaland impulsó diversas iniciativas para abordar los agravios históricos contra los pueblos indígenas de Estados Unidos. Una de las más destacadas fue la investigación sobre los internados donde miles de niños indígenas fueron sometidos a procesos de asimilación forzosa, que dio lugar a dos informes oficiales y al proyecto Road to Healing [Camino hacia la sanación]. También amplió de 20 a 300 los acuerdos de cogestión de tierras con las comunidades indígenas, con el objetivo de incorporar sus conocimientos a la protección del medio ambiente. Además, promovió la creación de una unidad especializada en investigar casos sin resolver de personas indígenas desaparecidas o asesinadas, especialmente mujeres.