Corea del Sur se queda atrapada en las escaleras mecánicas

Hay debates que parecen pequeños hasta que toca ponerse de acuerdo. En Corea del Sur, uno de ellos empieza al pie de unas escaleras mecánicas: ¿hay que dejar un lado libre para quienes tienen prisa o es mejor ocuparlos ambos y quedarse quieto por seguridad? La pregunta, que parece una broma, ha acabado dividiendo prácticamente por la mitad a la población. Una encuesta del gobierno a 1.000 adultos de siete grandes ciudades, publicada en agosto, revela que el 50,1% prefiere dejar un lado libre para caminar, mientras que el 49,9% opta por quedarse quieto y ocupar ambos lados.

Para Bang Do-hyeon, un artesano de 32 años, la respuesta tiene que ver con una cuestión muy cotidiana: llegar puntual al trabajo. "En Corea del Sur hay muchísima gente que tiene prisa por las mañanas", explica a EFE. A pesar de admitir que quedarse quieto puede ser más seguro, considera que dejar un carril libre facilita los desplazamientos durante las horas punta. En el otro extremo está Lee, un octogenario que trabaja en un programa de empleo para personas mayores en el metro de Seúl. Para él, lo mejor es que todo el mundo se quede quieto y ocupe ambos lados. "Creo que estaría bien establecer un criterio", defiende.

La preocupación no es menor. Entre 1993 y 2025 se registraron 931 accidentes en escaleras mecánicas en Corea del Sur. De estos, 582 provocaron heridos graves y 22 acabaron con víctimas mortales. El 72,3% de los accidentes estaba relacionado con el comportamiento de los usuarios y más de la mitad de los afectados, el 53,3%, tenía más de 60 años, según datos del Ministerio del Interior.

Caminar por las escaleras mecánicas: ¿contraproducente? 

Las autoridades también advierten que caminar por las escaleras mecánicas genera cargas repetidas que pueden contribuir al desgaste de los mecanismos. Desde 2015, el gobierno recomienda no caminar ni correr, agarrarse a la barandilla y respetar las líneas de seguridad, pero no establece qué lado debe quedar libre. No siempre ha sido así. En 1998 se empezó a promover la costumbre de dejar un lado para caminar. Entre 2009 y 2014 se fomentaron las dos filas y, posteriormente, se abandonó la idea de reservar un carril concreto.

El debate llegó a finales de agosto a un foro organizado por el Ministerio del Interior, con unos 200 participantes. Después de la discusión, el 45,9% apoyó ocupar ambos lados, mientras que solo el 13,4% defendió mantener un carril libre. Un 38,7% apostó por adaptar la decisión a las circunstancias.

Japón y Londres, a punto para copiar el modelo

La cuestión tampoco es exclusiva de Corea del Sur. En Japón, una campaña nacional iniciada este julio por 58 operadores ferroviarios y gobiernos locales pide a los usuarios que se queden quietos y se agarren a la barandilla. Y en Londres, una prueba en la estación de Holborn concluyó que ocupar ambos lados permitía transportar entre un 25% y un 30% más de pasajeros a la vez.

Quizás por eso, en Corea del Sur el debate va más allá de decidir quién tiene derecho a correr por una escalera mecánica. Entre la prisa y la seguridad, el país busca una norma que permita algo aparentemente sencillo pero bastante complicado: que miles de personas compartan unos cuantos metros sin molestarse.