Es época de cambios en Hungría y el próximo primer ministro, Péter Magyar, ya ha empezado a mover ficha para desmantelar la herencia de Viktor Orbán. El líder de Tisza había prometido una transformación profunda para poner fin a la “democracia iliberal” consolidada durante los 16 años de gobierno de Fidesz y, de momento, parece que no tiene ninguna intención de renunciar a sus aspiraciones reformistas. Este miércoles, Magyar ha pedido la dimisión del presidente del país, Tamás Sulyok, a quien considera parte del sistema corrupto de Orbán. La petición se ha producido durante una reunión de 40 minutos en el Palacio de Sándor, donde el jefe de Estado le ha instado a formar gobierno y donde el vencedor de las elecciones ha formalizado su rechazo a Sulyok.

Magyar ha justificado su petición en una publicación en la red social X, donde ha cuestionado la legitimidad del jefe de Estado. “No está capacitado para servir como guardián de la legalidad. No está capacitado para servir como una autoridad moral o un modelo a seguir”, ha afirmado, antes de exigir que abandone el cargo “inmediatamente” una vez se constituya el nuevo gobierno. El primer ministro entrante ha advertido, además, que si Sulyok no dimite voluntariamente, está dispuesto a “utilizar todos los recursos del nuevo Parlamento” para forzar su destitución.

¿Por qué Magyar rechaza a Sulyok?

La petición de dimisión se enmarca en la voluntad de Magyar de desmantelar las estructuras institucionales que, según denuncia, Orbán consolidó durante años. El líder de Tisza argumenta que el presidente no dispone de un mandato legítimo, ya que, según la Constitución húngara, es elegido por el Parlament y no directamente por los ciudadanos. Es decir, Sulyok fue elegido en 2024 gracias a la mayoría de dos tercios del bloque de Fidesz, aprovechándose de la hegemonía parlamentaria que Orbán se forjó a través de mecanismos como el rediseño de los distritos electorales y otras reformas.

En paralelo, Magyar ha insistido en la necesidad de acelerar el traspaso de poderes y ha expresado su voluntad de tener el nuevo gobierno listo antes del 12 de mayo, fecha prevista inicialmente para el relevo, aunque no descarta adelantar la sesión inaugural al 4 de mayo. El futuro primer ministro también ha situado como prioridad la recuperación de los fondos europeos bloqueados, con el objetivo de conseguirlos antes de finales de agosto. Según ha remarcado, Hungría “necesita este dinero” y su ejecutivo garantizará que se gestione “de manera eficiente”. Se trata de unos 17.000 millones de euros retenidos por la Comisión Europea a causa de las preocupaciones por la deriva antidemocrática durante la etapa de Orbán.

Derribar la “fábrica de mentiras” de Orbán

Este mismo miércoles, Magyar también ha elevado el tono contra los medios públicos, a quienes acusa de ser una pieza clave del sistema construido por Orbán. Después de una intervención especialmente tensa en la televisión nacional, la MTVA, el líder de Tisza ha anunciado que tiene la intención de suspender la señal de la emisora una vez gobierne. “Un elemento de nuestro programa es que esta fábrica de mentiras terminará cuando se forme un gobierno de Tisza”, ha afirmado, exigiendo poner fin a la difusión de “noticias falsas” y garantizar un modelo informativo independiente e imparcial. En este sentido, ha comparado el actual funcionamiento de MTVA con la propaganda de regímenes autoritarios: “Lo que ha estado pasando aquí desde el 2010 es algo que Goebbels o los líderes norcoreanos admirarían”.

Magyar ha protagonizado su primera aparición en la televisión pública en 18 meses y no ha desaprovechado la oportunidad. “Después de un año y medio, vuelvo al estudio de la televisión ‘pública’. Acabamos de ser testigos de los últimos días de una máquina de propaganda”, ha espetado. Sin embargo, la MTVA sostiene que había invitado en varias ocasiones a Magyar y a su partido durante la campaña. Sus intervenciones, tanto en la radio como en la televisión públicas, han estado marcadas por un tono tenso, con interrupciones y reproches cruzados entre entrevistador e entrevistado.