Cargando...

Colombia intenta recuperarse del terremoto de magnitud 7,4 que el lunes sacudió buena parte del país y que ya ha dejado, según el último balance, 250 muertos y 2.595 heridos. La cifra de desaparecidos asciende a 195, mientras más de 1.000 edificios han colapsado, unos datos que mantienen a los equipos de emergencia centrados en la búsqueda de supervivientes y en la atención a los damnificados.

El sismo, con epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, ha golpeado especialmente Cali y Pereira, donde se han registrado los principales daños materiales. Las autoridades consideran especialmente importantes las primeras 72 horas después de la catástrofe para localizar personas atrapadas bajo los escombros. Bomberos y equipos de rescate inspeccionan las estructuras afectadas en busca de señales de vida, mientras el Ejército se ha desplegado en Cali para reforzar las tareas de emergencia y la seguridad.

La magnitud de la tragedia ha obligado el Govern de Abelardo de la Espriella a declarar la emergencia nacional. En Cali, los hospitales trabajan para absorber la llegada de heridos y la ciudad se mantiene bajo toque de queda. El terremoto ha provocado escenas de pánico en varios puntos de la ciudad, con edificios que han sufrido daños, desprendimientos y evacuaciones de viviendas, hospitales y otras instalaciones.

Pereira, capital de Risaralda, también concentra una parte importante de la emergencia. El aeropuerto internacional Matecaña, una infraestructura clave para esta región turística del Eje Cafetero, mantiene suspendidas las operaciones comerciales. El edificio sufrió daños importantes y tres personas murieron allí mientras esperaban para embarcar. La terminal, renovada en 2020, continúa abierta únicamente para operaciones relacionadas con la emergencia mientras se evalúa cuándo podrá recuperar la actividad normal.

La respuesta de emergencia del gobierno colombiano

La crisis también tiene una dimensión internacional. El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, ha informado de que 164 ciudadanos españoles constan provisionalmente como personas con las que las autoridades todavía no han podido contactar. De momento, no hay constancia de ciudadanos españoles muertos o heridos. La embajada y el consulado españoles han activado sus mecanismos de asistencia y han pedido a los ciudadanos que se encuentren en el país que comuniquen su estado.

EFE

En paralelo al rescate, el gobierno colombiano prepara una respuesta económica de emergencia. El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, ha anunciado un crédito de hasta 450 millones de dólares del Banco Mundial, que podría estar disponible antes de acabar la semana. El Ejecutivo también prevé movilizar íntegramente los recursos del Fondo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.

La prioridad inmediata es, sin embargo, la búsqueda de los desaparecidos. El número de víctimas puede seguir aumentando a medida que los equipos accedan a las zonas más afectadas y se consolide la información procedente de las autoridades locales. El Gobierno deberá afrontar después una segunda fase igualmente compleja: alojar a las familias que han perdido su casa, restablecer servicios esenciales y reconstruir infraestructuras en las regiones más devastadas.