La Casa Real británica había creado, desde anoche, una gran expectación mundial al convocar a todos los empleados de las residencias reales del país a una reunión de urgencia.

El misterio sobre el motivo de la reunión ha generado muchas especulaciones hasta que, finalmente, la Casa Real anunció que el duque de Edimburgo, marido de la reina Isabel II, "ha decidido no cargar más con compromisos públicos" y se retirará, pues, de sus obligaciones reales a partir del otoño de este año.

Según el comunicado, Felipe de Edimburgo, que cumple 96 años el próximo mes, "tiene el apoyo total de la reina" y han avisado que, aunque acabará de resolver todos los compromisos, no aceptará más invitaciones. La reina Isabel II, mientras tanto, seguirá cumpliendo con sus obligaciones con el apoyo de toda la familia real.

Incertidumbre real

Los empleados de las residencias reales de todo el país recibieron anoche una orden para desplazarse hasta Londres, donde por la mañana se tenía que dirigir el más alto consejero de la Casa Real, Lord Chamberlain, y el secretario privado y mano derecha de la reina Isabel II, Sir Christopher Geidt. Las reuniones en el palacio son habituales, aun así es inusual que se convoquen de madrugada.

Los medios británicos, que no se han atrevido hasta tarde a especular sobre el tema que ha provocado este encuentro, han señalado que una reunión de este tipo, en la cual se convoca incluso el personal de la Casa Real de fuera de Londres, sugiere que es un anuncio que los afectará todos ellos.

La reina Isabel tiene 91 años, el estado de salud de la cual preocupó a la sociedad británica el mes de diciembre pasado, cuando estuvo más de diez días sin participar en ningún acto público en plena época navideña.

Especulaciones

La agencia AFP había descartado cualquier "alarma" sobre la salud de la reina de Inglaterra y su marido, después de que corrieran rumores de que algún miembro de la familia real británica podría haber muerto.