Las carreras decisivas que determinarán si Trump pierde el control del Congreso en las midterm

El futuro de la presidencia de Donald Trump se decide este martes en las urnas. Los estadounidenses están llamados a renovar la totalidad de escaños de la Cámara de Representantes y una tercera parte del Senado, en unas midterm que determinarán si el Partido Republicano conserva el control de las dos cámaras del Congreso o si los demócratas consiguen arrebatarle una o ambas mayorías. El resultado marcará el margen de maniobra del presidente durante los dos años que le restan de mandato: un Congreso en manos republicanas le facilitaría la agenda legislativa, mientras que una victoria demócrata en cualquiera de las cámaras podría frenar buena parte de sus iniciativas e intensificar el control parlamentario sobre la Casa Blanca. Pero la batalla por el poder en Washington no se librará de manera uniforme en todo el país. Un número reducido de estados y distritos electorales concentrarán buena parte de la atención porque sus resultados pueden acabar decantando el equilibrio de fuerzas en el Congreso.

Las proyecciones electorales dibujan un escenario especialmente complicado para los republicanos, que afrontan el riesgo de perder las dos mayorías. Según las estimaciones publicadas el 29 de octubre por Inside Elections, los demócratas podrían ganar entre 20 y 30 escaños en la Cámara de Representantes y entre cuatro y seis en el Senado, unas cifras que los situarían en disposición de recuperar el control de ambas cámaras. El analista electoral Nate Silver también los señalaba como favoritos en su actualización del 30 de octubre. Son proyecciones, no resultados, pero reflejan hasta qué punto los republicanos se juegan su mayoría en el Congreso en un puñado de carreras. En el Senado, donde cada estado dispone de dos escaños que se renuevan de manera escalonada, la batalla se concentra en los territorios que celebran elecciones este año, mientras que en la Cámara de Representantes se renuevan los 435 escaños que la componen, distrito por distrito.

Texas - Senado

Después de más de tres décadas sin conseguir una victoria en el Senado por Texas, los demócratas tienen ahora una oportunidad de romper el dominio republicano en un estado tradicionalmente conservador. La disputa enfrenta a James Talarico con el fiscal general Ken Paxton, que se impuso como candidato republicano después de que Trump le diera apoyo en la segunda vuelta de las primarias, en detrimento del senador John Cornyn. La decisión del presidente ha generado inquietud dentro del partido, con voces que consideraban a Cornyn un rival más difícil de batir para los demócratas, mientras que Paxton arrastra varios escándalos. Talarico ha encabezado casi todas las encuestas, a pesar de que su adversario dispone de un importante apoyo económico; Elon Musk ha aportado 158 millones de dólares a su candidatura. La campaña también ha puesto el foco en las diferencias ideológicas entre los candidatos, especialmente en materia climática. Paxton ha atacado a Talarico por haber defendido una reducción del consumo de carne y de las emisiones contaminantes. De hecho, lo ha convertido en el leitmotiv de su campaña, con anuncios como uno que clamaba "Petróleo. Carne de ternera. Un estilo de vida".

James Talarico saluda durante el acto de cierre de campaña en Weslaco / EFE
James Talarico saluda durante el acto de cierre de campaña / EFE

Michigan - Senado

Los republicanos tienen en este estado una de las principales oportunidades de arrebatar un escaño a los demócratas, que mantienen la representación en el Senado por Michigan desde 1994. La disputa enfrenta al excongresista republicano Mike Rogers, que ha pasado de posiciones moderadas a acercarse al trumpismo más desatado, con Abdul El-Sayed, vencedor de unas primarias demócratas especialmente disputadas en agosto. La candidatura de El-Sayed ha provocado divisiones dentro de su propio partido, con algunos demócratas que le han retirado el apoyo por sus críticas a Israel y por unas declaraciones polémicas a raíz de un ataque contra una sinagoga de Michigan. La ruptura llega hasta el punto de que su rival en las primarias, Haley Stevens, ha anunciado que apoya a Rogers, por lo que ha sido apartada del partido. También cabe destacar que la campaña republicana ha recurrido a ataques racistas contra El-Sayed.

Maine - Senado

La senadora republicana Susan Collins aspira a un sexto mandato en un estado que Kamala Harris ganó en las presidenciales de 2024, pero que no elige un senador demócrata desde 1988. Su trayectoria electoral, sin embargo, invita a la prudencia con las encuestas: en 2020, cuando los demócratas concentraron grandes esfuerzos en desbancarla y los sondeos apuntaban a una derrota, Collins acabó imponiéndose por nueve puntos. Seis años después, la republicana vuelve a afrontar una carrera ajustada, esta vez contra Troy Jackson, un progresista que había presidido el Senado estatal. Las encuestas reflejan una disputa muy reñida entre ambos candidatos, con Collins resistiendo a pesar del peso del electorado demócrata. La incógnita es si la senadora logrará movilizar votantes más allá de las filas republicanas, algo que le permitió conservar el escaño en las anteriores midterm.

Carolina del Norte - Senado

La retirada del senador republicano Thom Tillis ha ofrecido a los demócratas una de las principales oportunidades para arrebatar un escaño a los republicanos en un estado que Trump ganó por tres puntos en las presidenciales de 2024. La carrera enfrenta al exgobernador demócrata Roy Cooper con Michael Whatley, expresidente del Comité Nacional Republicano y candidato impulsado por el propio Trump para sustituir a Tillis. A pesar de este apoyo, Whatley no ha logrado igualar la recaudación de fondos de su rival, mientras que algunos de los principales aliados republicanos han comenzado a redirigir recursos hacia otros estados. Las encuestas recientes sitúan a Cooper con una ventaja de dos dígitos, e incluso Trump ha dejado entrever una posible victoria demócrata. "Se convertirá en vuestro senador", afirmó durante una visita al estado a principios de octubre, en referencia a Cooper.


Alaska - Senado

La disputa por el Senado en este estado enfrenta al republicano Dan Sullivan, que aspira a un tercer mandato, con la excongresista demócrata Mary Peltola, a quien el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, convenció para que se presentara a las elecciones. En enero, Schumer celebró su candidatura como "la última pieza del rompecabezas" para situar a los demócratas en condiciones de recuperar el control de la cámara alta. La carrera se celebra en un contexto de dificultades económicas para la población de Alaska, especialmente por el encarecimiento del diésel a raíz de la guerra con Irán y el aumento generalizado del coste de la vida. La campaña también ha quedado marcada por una controversia que ha acabado en los tribunales. En mayo entró en escena Dan J. Sullivan Jr., un maestro jubilado con un nombre prácticamente idéntico al del senador republicano que puede presentarse gracias al sistema electoral de Alaska, que permite a los cuatro candidatos más votados acceder a la fase final. Los republicanos acusan a los demócratas de intentar confundir a los electores y restar votos al senador para favorecer a Peltola, unas acusaciones que el candidato independiente niega. La disputa ha llegado hasta el punto de que la Casa Blanca ha reclamado judicialmente bloquear la certificación de los resultados si el senador Sullivan pierde las elecciones.

Iowa - Senado

Después de haber votado dos veces por Barack Obama, Iowa se ha consolidado como un estado favorable a los republicanos durante la era Trump, que en 2024 se impuso a Harris por 13 puntos. Ahora, sin embargo, la disputa por el escaño del Senado entre la republicana Ashley Hinson, que cuenta con el apoyo del presidente, y el demócrata Josh Turek figura entre las carreras más ajustadas según los principales analistas electorales. La economía agrícola, un sector fundamental para el estado, también se ha visto perjudicada por los aranceles, la guerra con Irán y el encarecimiento del diésel, factores que han alimentado el malestar con los republicanos. En este contexto, Hinson ha intentado marcar distancias con Trump en determinadas cuestiones y, durante un debate electoral, se comprometió a plantarle cara cuando considere que se equivoca.

Michigan, 7º distrito - Cámara de Representantes

La guerra con Irán ha dividido a los republicanos en este distrito electoralmente disputado, donde el congresista Tom Barrett, veterano militar, intenta conservar el escaño ante el demócrata William Lawrence, activista progresista y cofundador del movimiento ecologista Sunrise. A pesar de su vinculación con Trump, Barrett ha discrepado del presidente sobre los poderes de guerra; en junio votó a favor de exigir la autorización del Congreso para continuar las operaciones militares contra Irán, después de haber propuesto limitarlas a 90 días y prohibir el despliegue de tropas terrestres. Lawrence, por su parte, ha hecho campaña contra la guerra y con propuestas progresistas en vivienda, clima y gasto social, a pesar de que su candidatura ha arrastrado la polémica por unas declaraciones de 2024 en las que describió a los políticos negros como "un pilar del poder capitalista e imperialista norteamericano". Posteriormente, aseguró que sus palabras habían sido "torpes" y descontextualizadas. La carrera se disputa en un territorio que Trump ganó por solo 1,3 puntos en 2024, cuando Barrett consiguió el escaño con el 50,3% de los votos ante el 46,6% de su adversario demócrata.

Florida, 27º distrito - Cámara de Representantes

La represiva política migratoria de Trump se ha convertido en uno de los principales ejes de la disputa electoral en este distrito, donde el 74% de la población es de origen hispano. La congresista republicana María Elvira Salazar, que en 2024 consiguió la reelección, defiende ahora el escaño ante el demócrata Eliott Rodriguez, con quien comparte las raíces cubanas y una trayectoria profesional en el periodismo televisivo de Miami. El endurecimiento de las medidas contra la inmigración ha llevado a Salazar a distanciarse públicamente del presidente, hasta el punto de que en un anuncio difundido en septiembre advirtió que sus políticas "han ido demasiado lejos" y que muchos de los hispanos que contribuyeron a su regreso a la Casa Blanca "hoy se sienten traicionados". Rodriguez, sin embargo, la acusa de mantener un discurso crítico con Trump mientras apoya su agenda migratoria en el Congreso. A pesar de estas discrepancias, el presidente expresó su apoyo a la reelección de Salazar el pasado viernes.


Iowa, 2º distrito - Cámara de Representantes

Los habitantes de este distrito han sufrido las consecuencias de los aranceles de Trump como en pocos otros lugares del país, dada su dependencia del sector agrícola. El escaño ha quedado vacante después de que la congresista Ashley Hinson decidiera presentarse al Senado, y se lo disputan el exrepresentante estatal republicano Joe Mitchell, que también ocupó un cargo en materia de vivienda en la administración Trump, y la demócrata Lindsay James, representante estatal y pastora presbiteriana. El distrito comprende 22 condados, incluidas ciudades como Cedar Rapids, Waterloo y Dubuque, y en 2024 Hinson se impuso con el 57,1% de los votos, frente al 41,5% de su rival demócrata. Sin embargo, las consecuencias económicas de la política arancelaria y de la guerra con Irán han introducido nuevos factores de descontento que han provocado que la carrera sea ahora ajustada en las urnas.

Texas, 35º distrito - Cámara de Representantes

La redistribución del mapa electoral impulsada por los republicanos en Texas en 2025 ha convertido este distrito, hasta entonces un bastión demócrata, en un territorio favorable al partido de Trump, pero no ha logrado eliminar la competencia electoral. La modificación de los límites del distrito, que en inglés se conoce como gerrymandering, ha configurado una circunscripción donde el presidente habría ganado por diez puntos en las presidenciales de 2024. La batalla por el escaño enfrenta al republicano Carlos De La Cruz, veterano de la Fuerza Aérea, empresario y hermano de la congresista Monica De La Cruz, con el demócrata Johnny Garcia, agente de la oficina del sheriff del condado de Bexar que se presenta con un perfil moderado. A pesar de la ventaja que el nuevo trazado electoral debía proporcionar a los republicanos, la carrera se ha convertido en una disputa ajustada que pone a prueba la eficacia de su estrategia para ampliar la mayoría en la Cámara de Representantes.