La sombra del Kremlin sobre las midterm: ¿Rusia puede condicionar el resultado a favor de Trump?

Diez años después de que Rusia interfiriera en las elecciones presidenciales de Estados Unidos para favorecer a Donald Trump, la sombra de Moscú vuelve a cernirse sobre las urnas estadounidenses. En 2016, las agencias de inteligencia de Estados Unidos concluyeron que Vladímir Putin había ordenado una operación para perjudicar a la candidata demócrata Hillary Clinton y beneficiar a su rival republicano, unas conclusiones que posteriormente corroboró, entre otros, una investigación del Comité de Inteligencia del Senado, entonces controlado por los republicanos. Ahora, con Trump instalado por segunda vez en la Casa Blanca, el Kremlin vuelve a situarse en el centro de las sospechas cuando faltan pocos días para las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre. El presidente estadounidense llega a la cita con una popularidad muy desgastada y con el Partido Republicano ante la perspectiva de perder el control de la Cámara de Representantes, mientras que la mayoría en el Senado continúa en disputa.

En este contexto, The New York Times ha revelado que varias evaluaciones clasificadas de la inteligencia estadounidense de los últimos meses señalan que Moscú ha autorizado una nueva campaña de influencia digital destinada a difundir contenidos en las redes sociales para alimentar las divisiones internas de Estados Unidos durante el periodo electoral. La agencia Reuters también ha informado de operaciones rusas dirigidas contra candidatos estadounidenses.

La cuestión, por lo tanto, ya no es si Rusia intentará interferir en las elecciones estadounidenses, sino qué alcance pueden tener unas operaciones de influencia que ya han sido documentadas. Las acciones atribuidas al Kremlin recuperan una estrategia conocida: difundir desinformación de manera encubierta en internet para generar inestabilidad y sembrar el caos, más que garantizar la victoria de una formación concreta. Sin embargo, hay un elemento que llama especialmente la atención de los investigadores independientes, ya que los casos que han identificado y atribuido a Rusia han tenido como blanco exclusivamente a candidatos del Partido Demócrata en estados decisivos para las midterm.

Fijación demócrata

Uno de los ejemplos más reveladores de esta estrategia aparece en una investigación publicada el 21 de septiembre por Graphika, una empresa estadounidense especializada en rastrear campañas de desinformación y operaciones de influencia en las redes sociales. El informe documenta una ofensiva digital dirigida contra varios candidatos demócratas que se disputan escaños clave en el Senado estadounidense, y atribuye los contenidos, con un grado elevado de confianza, a operaciones de influencia alineadas con Rusia. Entre el 10 y el 14 de septiembre, una serie de cuentas "presuntamente falsas o reutilizadas", que posteriormente fueron suspendidas, difundieron vídeos con acusaciones de "corrupción, antisemitismo y conductas inapropiadas" contra políticos demócratas.

Entre los objetivos se encontraban el senador Jon Ossoff, que busca la reelección en Georgia, y otros aspirantes que compiten en estados determinantes para el control de la cámara alta: Sherrod Brown en Ohio, Roy Cooper en Carolina del Norte, Troy Jackson en Maine, Chris Pappas en Nuevo Hampshire, Mary Peltola en Alaska, Abdul El-Sayed en Michigan, James Talarico en Texas y Joshua Turek en Iowa. Graphika enmarca estas actividades dentro de la llamada Operación Overload, una red de operaciones de influencia vinculadas a Rusia.

James Talarico saluda durante el acto de cierre de campaña en Weslaco / EFE
James Talarico saluda durante el acto de cierre de campaña en Weslaco / EFE

La operación también ha utilizado imágenes reales de actrices como Sarah Jessica Parker y Julia Roberts, manipuladas con textos que las presentaban falsamente como promotoras de la etiqueta #AllDemocratsAreCriminals [Todos los demócratas son criminales]. Paralelamente, varias cuentas de la red social X han difundido vídeos que acusaban precisamente al Partido Demócrata de inventar injerencias rusas mediante campañas de desinformación y operaciones de falsa bandera. Para dar credibilidad a estas acusaciones, los contenidos suplantaban o atribuían declaraciones falsas a medios como la BBC, la CNN y Politico, al organismo francés VIGINUM y a la periodista Brandy Zadrozny, de MS NOW.

Jean Le Roux, analista sénior de Graphika y uno de los autores de la investigación, ha explicado a ElNacional.cat que "los objetivos de las operaciones de influencia rusas Overload y Storm 1516 han sido cuestiones polémicas dirigidas contra candidatos del Partido Demócrata o contra los periodistas que les hacen el seguimiento". El experto advierte que estas campañas pueden buscar simultáneamente favorecer un determinado resultado en las urnas y erosionar la credibilidad del sistema electoral norteamericano. "Intentar influir en el desenlace de las elecciones de medio mandato, socavar la confianza pública en los resultados electorales y fomentar el escepticismo hacia la información oficial son objetivos —no excluyentes entre sí— que su comportamiento podría pretender alcanzar", ha afirmado.

La IA, un acelerador

Le Roux ha hecho referencia a Storm-1516, otra operación de influencia vinculada a Rusia que Graphika sitúa, con un grado elevado de confianza, detrás de la difusión de dos vídeos falsificados con inteligencia artificial contra Talarico, el candidato demócrata al Senado por Texas que ya había sido objetivo de la Operación Overload. Los contenidos, publicados en X el 20 de octubre, mostraban a una persona que se hacía pasar por un antiguo alumno de Talarico y le acusaba de agresión sexual. Según los investigadores, la cuenta responsable de difundir los vídeos, creada en septiembre, probablemente suplantaba la identidad del usuario de Facebook Zyon Lewis, que había estudiado en la Rhodes Middle School, donde Talarico había ejercido de profesor. Cabe decir que la campaña de desacreditación pone el foco en una candidatura especialmente significativa para los demócratas. Talarico aspira a ganar un escaño en un estado que hace más de 33 años que dominan los republicanos.

Deepfakes del antiguo alumno de Talarico / Graphika
Deepfakes del antiguo alumno de Talarico / Graphika

Le Roux alerta de que la inteligencia artificial ha dado un salto cualitativo respecto a los ciclos electorales anteriores. "Los deepfakes de vídeo y audio son cada vez más convincentes", explica a ElNacional.cat. Además, el analista señala que el riesgo se multiplica cuando estos contenidos falsificados tratan cuestiones polémicas y son difundidos por políticos, influencers u otros perfiles con audiencias consolidadas y credibilidad entre sus seguidores. Es lo que ha pasado con los vídeos contra Talarico, que han sido compartidos por varias cuentas conservadoras norteamericanas. Según Le Roux, aquí es donde estas operaciones pueden adquirir una dimensión mayor: "El impacto de estas campañas suele ser mínimo; solo cuando este tipo de usuarios amplifican y legitiman las narrativas, estas ganan fuerza y pueden llegar a tener un impacto más amplio".

¿Solo Rusia?

Irán, en guerra con Estados Unidos desde febrero, ya intentó perjudicar a Trump mediante campañas de propaganda durante las elecciones presidenciales de 2020 y 2024. El 27 de agosto, Meta publicó un informe en el que identificaba una pequeña red de cuentas de Facebook e Instagram originada en la República Islámica que difundía contenidos sobre la política norteamericana, algunos generados con inteligencia artificial, entre los que había "puntos de vista contrarios al Partido Republicano". China también aparece en las evaluaciones de la inteligencia de Estados Unidos. Según han explicado varios funcionarios a The New York Times, los servicios de inteligencia consideran que Pekín podría estar dispuesto a impulsar operaciones de influencia contra determinados candidatos al Congreso.