La Casa Blanca ha puesto en marcha a finales de esta semana la "Fase Dos" del acuerdo de 20 puntos auspiciado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y que Israel y Hamás acordaron para firmar el alto el fuego el pasado mes de octubre, ya hace un poco más de tres meses. Mientras, sobre el terreno, Israel continúa matando palestinos en la Franja de Gaza, más de 400 desde la firma del alto el fuego, y destruyendo cientos de edificaciones, desde Washington se ha anunciado la creación de la administración que debe guiar el enclave palestino "a la paz y la prosperidad" y de la Junta para la Paz. Entre los escogidos por Donald Trump, que es el presidente de la Junta, figuran el ex primer ministro británico, Tony Blair; su enviado especial para la Paz, Steve Witkoff; su yerno, Jared Kushner; el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan; y el ex enviado de Naciones Unidas en Oriente Medio y exministro de Exteriores de Bulgaria, Nicolai Mladenov, entre otros políticos y empresarios.
Los países mediadores (Egipto, Qatar y Turquía) y Estados Unidos han hecho público que Ali Sha'ath, un tecnócrata palestino, ha sido designado como presidente del Comité Nacional para la Administración de Gaza. Ali Sha'ath, junto con un grupo de otros tecnócratas designados a diferentes carteras ministeriales, será el encargado de presidir la administración temporal que gobernará la Franja de Gaza durante la segunda fase del plan de Trump, en la cual se prevé la desmilitarización del enclave (incluido el desarme de Hamás), su reconstrucción y la retirada completa de Israel de Gaza. "Estados Unidos espera que Hamás cumpla plenamente con sus obligaciones, incluido el retorno inmediato del último rehén muerto. Si no lo hace, habrá graves consecuencias", afirmaba Steve Witkoff en una publicación en las redes sociales.
Jefes de Estado, políticos y empresarios en la Junta por la Paz
Donald Trump, como presidente, ha hecho pública también la primera lista de miembros de la Junta Ejecutiva de su Junta para la Paz, que será la encargada de supervisar la implementación de los 20 puntos del acuerdo de paz para Gaza, así como de movilizar los recursos internacionales para la reconstrucción, según indica el plan. Dentro de esta Junta Ejecutiva, Trump ha contado con jefes de Estado, figuras políticas y empresarios. Entre ellos, los presidentes de Argentina y Turquía, Javier Milei y Recep Tayyip Erdogan, así como el ex primer ministro del Reino Unido, Tony Blair. Dos hombres cercanos a Trump, y que ya fueron los encargados de negociar el alto el fuego con Israel, también formarán parte de la Junta. Son su yerno, el empresario Jared Kushner, y su enviado especial para la Paz, Steve Witkoff.
El enlace entre ambos cuerpos, la Junta para la Paz y el Comité Nacional para la Administración de Gaza, será Nicolai Mladenov, que ya ejerció como enviado especial de la ONU en la zona y donde se ganó la reputación de ser un "bombero" que podía hablar con todo el mundo. Mladenov actuará como Alto Representante para Gaza, y será el encargado de mediar con las facciones palestinas la implementación de la segunda fase, que incluye el desarme de Hamás, una de las facciones palestinas.
Cada miembro de la Junta Ejecutiva supervisará una cartera definida que es crítica para la estabilización y el éxito a largo plazo de Gaza, incluyendo, entre otras, la creación de capacidades de gobernanza, las relaciones regionales, la reconstrucción, la atracción de inversiones, la financiación a gran escala y la movilización de capital. Witkoff, Kushener, Blair y Mladenov también forman parte de la Junta Ejecutiva para Gaza, que apoyará la gobernanza y la prestación de servicios en la Franja, como ha anunciado la Casa Blanca.
Promesas de prosperidad, realidad precaria
La tarea de estos grupos, con el mandato de Washington, es transformar la Franja de Gaza en un lugar "próspero". Por ahora, sin embargo, los dos millones de palestinos de Gaza se enfrentan a necesidades materiales inmediatas, después de dos años de bombardeos israelíes que han dejado gran parte de su hogar en ruinas, que se están supliendo con la poca ayuda humanitaria que Israel deja entrar en el enclave. Trump y la Junta para la Paz, así como el propio Mladenov, han prometido inversiones multimillonarias, tecnología y prosperidad a la población de Gaza. La realidad sobre el terreno en cuanto a la implementación del acuerdo es otra. Desde que se firmó el alto el fuego el 10 de octubre de 2025, 464 gazatíes han muerto en ataques israelíes, y miles de edificios han sido derruidos por el ejército israelí, también en la parte del enclave controlada por Hamás. La Franja entra en la segunda fase con cientos de miles de desplazados internos, muchos palestinos viviendo en precarias tiendas en el clima invernal, y completamente dependientes de la ayuda humanitaria, con gran parte de los servicios y la tierra derruidos o inservibles.