El Ministerio de Energía de Arabia Saudí ha anunciado este viernes el cierre "preventivo" del oleoducto Este-Oeste, situado en las regiones de Riad y Medina y que transporta aproximadamente siete millones de barriles de crudo por día, tras sufrir varios ataques con drones procedentes de Irak. El oleoducto es la principal ruta de suministro de crudo saudí al mercado global después de que el estallido de la guerra entre Estados Unidos e Israel e Irán provocase el cierre del estrecho de Ormuz al comercio internacional por parte de la República Islámica. Según indica el ministerio, el oleoducto "ha sido cerrado como medida de protección" después de ser "objeto de múltiples ataques la mañana del jueves". El comunicado ministerial indica que "los ataques han causado varios heridos, que han recibido atención médica". El ejecutivo saudí también ha indicado que los daños causados por los drones, procedentes de Irán, estaban siendo "atendidos".
Riad asegura que "se reserva el derecho de adoptar todas las medidas necesarias para proteger su soberanía, seguridad, instalaciones, ciudadanos y residentes", aunque en un primer momento no ha optado por ataques de respuesta contra el territorio iraquí. El gobierno de Irak pidió a los saudíes "una oportunidad para adoptar las medidas necesarias destinadas a impedir los ataques lanzados desde el territorio iraquí contra el reino y los países vecinos" y, por esta razón, "Arabia Saudí ha optado por no responder en esta fase". El gobierno iraquí atribuye los ataques a milicias proiraníes que operan desde su territorio, y que desde el inicio de la guerra en el mes de febrero han atacado objetivos de Estados Unidos y de sus aliados en la zona.
Por su parte, el gobierno iraquí ha condenado los ataques y ha valorado "la postura de Arabia Saudí y su respuesta positiva a los esfuerzos de Irak para contener la situación", según ha informado la agencia de noticias oficial iraquí INA. Al mismo tiempo, ha añadido que el gobierno que lidera Ali Al Zaidi "ha ordenado una investigación urgente sobre las circunstancias de los ataques y las partes responsables de estos, instruyendo que se emprendan acciones legales contra cualquier persona cuya participación quede demostrada".
Los hutíes también lo atacaron este julio
Arabia Saudí ya había denunciado en ocasiones anteriores ataques lanzados desde territorio iraquí por milicias proiraníes contra instalaciones petroleras en Riad y la Región Oriental, llegando incluso a lanzar a finales de julio una ofensiva conjunta con Estados Unidos en respuesta.
El oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí, también llamado Petroline, es una infraestructura estratégica que atraviesa el país desde los campos petroleros del este, en el golfo Pérsico, hasta el puerto de Yanbu, en el mar Rojo. Tiene una longitud de unos 1.200 kilómetros y una capacidad máxima de 7 millones de barriles diarios. Su importancia radica en que permite exportar crudo evitando el estrecho de Ormuz, lo que llevó a Arabia Saudí a aumentar su uso para desviar exportaciones hacia Yanbu y mitigar el impacto del bloqueo y las restricciones en la vía marítima. No obstante, en los últimos meses el oleoducto ha recibido amenazas y varios ataques reivindicados. A finales de julio, y en el marco de las renovadas ofensivas contra los saudíes desde Yemen, los hutíes afirmaron haber atacado con drones "varios objetivos y puntos sensibles" relacionados con el suministro y transportes de crudo de petróleo desde el este de Arabia hacia Yanbu, es decir, la ruta de este oleoducto clave.
