Cuba ha sufrido este lunes un nuevo apagón generalizado que ha dejado a más de nueve millones de personas sin electricidad. Las causas aún se están investigando, mientras el gobierno cubano trabaja en la recuperación "paso a paso" del servicio, según ha explicado el director general de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas, Lázaro Guerra. La compañía estatal Unión Eléctrica trabaja activando microsistemas que generen energía en las áreas de La Habana, Matanzas, Pinar del Río, Villa Clara, Sancti Spíritus, Las Tunas, Granma y Holguín. Se trata del sexto apagón de este tipo que sufre la isla caribeña en año y medio.
De acuerdo con los protocolos para el restablecimiento del servicio, también se han activado fuentes de energía como la solar, hidroeléctrica y motores de generación que operan con diésel y fueloil, aunque esos combustibles están fuertemente limitados en la isla por el bloqueo petrolero de EE.UU. Energizar las centrales termoeléctricas sin esta fuente energética de rápido encendido puede ser un reto, como explicó hace una semana Guerra, tras producirse el anterior apagón masivo que afectó a unos seis millones de cubanos. Asimismo, la situación estructural del sistema eléctrico cubano es crítica por las frecuentes averías en las centrales termoeléctricas del país. El Gobierno cubano no dispone de suficientes divisas para importar combustible para los motores de generación que requieren diésel o fuel oil.
Antes de esta nueva "desconexión total" la situación ya era crítica en la isla, con apagones de unas 15 horas diarias en La Habana y periodos continuos sin corriente de hasta dos días en las provincias. Cuba atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024, una situación que se ha agravado en los últimos tres meses con el bloqueo petrolero impuesto por EE.UU. que está paralizando la economía por completo. La actividad económica está casi totalmente paralizada y el descontento social va en aumento: en los últimos días se han sucedido las protestas en distintas ciudades del país, al menos una de las cuales acabó de forma violenta y con detenciones.
Un terremoto de magnitud seis en Guantánamo y Santiago
Coincidiendo con el apagón, la isla de Cuba ha sufrido esta madrugada un terremoto de magnitud seis. Se ha percibido en las provincias de Guantánamo y de Santiago de Cuba. El Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas cubano ha informado de un temblor con epicentro en el mar, perceptible a las 00.28 hora local, "a una profundidad de 20 kilómetros, con una magnitud de 6,0 y situado 37 kilómetros al sureste de Imías, provincia de Guantánamo".
Trump amenaza con “tomar” la isla
Paralelamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, continúa amenazando a las autoridades de la isla. El mandatario republicano ha afirmado este lunes que sería "un gran honor" para él "tomar Cuba". "Ya sea liberarla o tomarla. Podría hacer lo que quisiera con ella", ha afirmado Trump en una comparecencia de prensa en la Casa Blanca. El mandatario ha reiterado que su Administración mantiene conversaciones con las autoridades cubanas y ha descrito la isla como "una nación fracasada" porque "no tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada".
El presidente republicano ha amenazado en las últimas semanas con tomar control de la isla ya de sea de forma "amistosa" u hostil, y ha repetido que el Gobierno de La Habana "caerá muy pronto" porque el país "está en ruinas", afectado por el bloqueo de crudo impuesto por Washington en enero pasado. La semana pasada, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó que estan en contacto con EE.UU. para "buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias entre ambos Gobiernos". Este lunes se ha conocido que Trump ha condicionado el acuerdo precisamente a que Díaz-Canel deje el poder, según ha revelado The New York Times. Según dos funcionarios citados bajo anonimato, Washington no está presionando para que se tomen medidas contra miembros de la familia de Fidel Castro, quienes continúan siendo figuras influyentes dentro del aparato de poder del país, y su propuesta no necesariamente modificaría la estructura del actual sistema político.