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La ansiedad, la depresión y otras enfermedades mentales eran un tema tabú en el mundo del fútbol del que muy pocos jugadores se atrevían a hablar hasta hace poco tiempo. Por suerte, cada vez son más los futbolistas que se deciden a explicar su experiencia, y el último de ellos ha sido Víctor Valdés, quien no ha tenido ningún problema en dar voz a este problema. Alejado de las cámaras desde hace varios años, ahora ha reaparecido para explicar su complicada infancia, y las consecuencias de las lesiones y de retirarse.

“Los futbolistas vivimos una vida irreal. La lesión me hizo volver a la vida real, a pagar un café, a tocar monedas”, expuso el legendario guardameta del Barça, quien vivió un infierno cuando se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla, en 2014. Porque esta lesión le obligó a estar mucho tiempo en muletas, recuperándose en solitario, y le complicó la búsqueda de un nuevo equipo. Y es que tan solo unos meses después, expiró su contrato.

“Te has lesionado la rodilla… que pase otro. Tú ya no vales”, recordó el campeón de un Mundial y de una Eurocopa, que tenía un acuerdo verbal con el AS Mónaco, que no se acabó concretando por culpa de este contratiempo, y que le hizo estar sin equipo hasta 2015, cuando firmó por el Manchester United, una aventura que tampoco salió bien. Se reencontró con Louis Van Gaal, con quien tuvo muchos problemas personales, llegando a ser apartado del equipo, y obligado a entrenarse con el filial.

Louis Van Gaal 

También se sinceró, afirmando que no volvería a elegir la posición de portero, una zona donde estás constantemente expuesto a las críticas, y cualquier error se penaliza de manera exagerada. “Me hicieron creer que servía para esto. Desde los ocho hasta los 18 años fue un sufrimiento constante, de una cosa que no me gustaba hacer y que no entendía”, expuso Valdés, quien no dudó en admitir que necesitó ayuda psicológica para superar las adversidades.

Y también se mostró muy crítico con las consecuencias de la fama, que le hizo alejarse del mundo real, y vivir una burbuja, hasta el momento en el cual se retiró. Tuvo una breve etapa como entrenador del Juvenil A del Barça, donde fue destituido por malos resultados y por una fuerte discusión con el secretario técnico, Patrick Kluivert, antes de desaparecer por completo de la atención mediática.

Ahora, vive en la tranquilidad que tanto echaba de menos durante los más de 20 años que duró su carrera profesional, y que le permitió conquistar todos los títulos posibles con su club y con la selección.