El Tribunal Supremo ha vuelto a fijar doctrina en materia laboral y lo ha hecho sobre una cuestión que genera dudas frecuentes entre los trabajadores. Los permisos retribuidos solo pueden disfrutarse en días laborables, nunca en jornadas en las que el empleado no tiene obligación de trabajar, como festivos, fines de semana o días libres.

La resolución aclara que el derecho al permiso no se activa automáticamente por el simple hecho de que ocurra el acontecimiento que lo motiva. Para que exista permiso, debe haber una ausencia real del trabajo, algo que no se produce si el hecho sucede en un día no laborable dentro del calendario del trabajador.

El Supremo aclara el sentido del permiso retribuido

Según el Tribunal Supremo, el permiso retribuido tiene una finalidad muy concreta: permitir al trabajador ausentarse de su puesto sin perder salario cuando se produce un hecho relevante, como un fallecimiento, un matrimonio, una mudanza o el nacimiento de un hijo. Si no hay jornada laboral que cubrir, el permiso pierde cualquier sentido y razón de existencia.

Fachada de la sede del Tribunal Supremo. Foto Europa Press

Por ese motivo, el alto tribunal entiende que no es correcto trasladar automáticamente el permiso al siguiente día laborable. Si el suceso ocurre en un día en el que el trabajador ya libraba, no existe perjuicio laboral que deba compensarse. Esta interpretación se apoya en el Estatuto de los Trabajadores, que regula los permisos como excepciones justificadas a la obligación de trabajar.

Consecuencias prácticas para los trabajadores

La sentencia tiene un impacto directo en la gestión de los permisos en empresas y convenios. Si el hecho causante ocurre en un domingo, un festivo o un día de descanso semanal, el permiso no comienza a contar al día siguiente. Esto afecta especialmente a situaciones sensibles, como fallecimientos o ingresos hospitalarios, donde muchos trabajadores asumían que el permiso se iniciaba el primer día laborable posterior. El Supremo deja claro que no funciona así si el día del hecho no era de trabajo.

No obstante, los convenios colectivos pueden mejorar esta regulación. Si un convenio establece expresamente que el permiso comienza el primer día laborable siguiente, esa norma sí sería aplicable. La sentencia fija el mínimo legal, no impide mejoras pactadas. Lo que se busca evitar es que los permisos retribuidos se conviertan en una fórmula para generar días extra de descanso ajenos a una ausencia efectiva del puesto de trabajo.

Así pues, el mensaje del Tribunal Supremo es contundente: los permisos retribuidos están vinculados al trabajo efectivo. Si no había obligación de trabajar ese día, no hay permiso que disfrutar ni trasladar. Una aclaración clave que refuerza la seguridad jurídica y limita interpretaciones automáticas que no tienen respaldo legal.