Durante años, miles de hipotecados se convirtieron en fuentes de ingresos ilegales de muchos bancos, que mediante comisiones excesivas se llenaban los bolsillos a costa de sus clientes. El motivo estaba en las llamadas cláusulas de redondeo al alza, una práctica bancaria que encarecía de forma automática y artificial las cuotas mensuales. El Tribunal Supremo ya sentenció que estas cláusulas son abusivas, dando paso a cientos de reclamacioes.

El mecanismo era sencillo, pero muy rentable para las entidades. Si el interés resultante de la revisión era, por ejemplo, del 3,41 %, el banco lo redondeaba automáticamente al 3,50 %. Esa diferencia, aparentemente pequeña, se aplicaba mes tras mes durante años, generando un sobrecoste constante para el consumidor y un beneficio sistemático para el banco.

Qué dijo el Tribunal Supremo sobre el redondeo al alza

En una sentencia de 2010, el Tribunal Supremo declaró nulas las cláusulas que permitían el redondeo sobre tipo de interés al alza. El tribunal consideró que se trataba de una práctica carente de transparencia, ya que el cliente no conocía el impacto económico real que tendría esa cláusula a lo largo de la vida del préstamo.

EuropaPress 5057302 documentacion firma hipoteca 15 marzo 2023 madrid espana euribor 12 meses
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Además, el Supremo subrayó que el redondeo siempre beneficiaba a la entidad financiera y nunca al consumidor, lo que rompía cualquier tipo de equilibrio. No existía una justificación para aplicar ese redondeo, más allá del interés de aumentar los ingresos del banco. Por ello, se calificó como cláusula abusiva, y, en consecuencia, nula.

Puedes reclamar hoy aunque hayan pasado años

Esta doctrina es plenamente extrapolable a miles de hipotecas firmadas antes de que estas cláusulas empezaran a desaparecer de los contratos. Si tu hipoteca tiene unos años e incluía el redondeo al alza, puedes reclamar la devolución de todos los intereses cobrados de más, incluso aunque el préstamo ya esté cancelado. En muchos casos, la cantidad a recuperar puede superar los 10.000 euros, dependiendo del capital prestado y de los años durante los que se aplicó el redondeo. Al tratarse de una cláusula declarada abusiva, no prescribe como una reclamación ordinaria, lo que refuerza el derecho del consumidor.

Así pues, revisar la escritura de la hipoteca puede marcar la diferencia entre dar por perdido un dinero o recuperar una suma importante que nunca debió cobrarse. El Supremo dicta que cuando una cláusula genera un beneficio sistemático para el banco sin transparencia, será nula, y el cliente tiene derecho a ser indemnizado por ello.