La Declaración de la Renta está llena de pequeños detalles que marcan grandes diferencias. Y hay uno que muchos contribuyentes pasan por alto: la correcta declaración de los hijos. No es un trámite menor, es uno de los puntos que más impacto tiene en el resultado final.
Y es que no marcar bien esta información puede hacer que pagues más IRPF del que te corresponde. No es una exageración. Es uno de los errores más frecuentes y también de los que más dinero pueden hacer perder a todos los contribuyentes que son padres y madres.
Una casilla reduce directamente lo que pagas
De este modo, los hijos deben declararse en el apartado de datos personales y familiares, dentro del bloque de descendientes. Es ahí donde se aplica el llamado mínimo por descendientes, un mecanismo que reduce la base imponible y que, por tanto, reduce los impuestos a pagar.
Y es que ese ajuste tiene un efecto directo, ya que cuanto menor es la base imponible, menor es el impuesto a pagar. Por eso, no incluir correctamente a los hijos implica perder ese beneficio fiscal desde el primer momento. Además, en este mismo apartado se activan otras deducciones importantes. Desde la deducción por maternidad hasta ayudas por guardería o beneficios autonómicos. Todo parte de esa misma sección.
Un error común que cambia la declaración
La realidad es que no basta con incluir a los hijos. Hay que hacerlo bien. Uno de los fallos más habituales está en marcar incorrectamente la vinculación del menor, es decir, si convive con uno o con ambos progenitores. Y es que este detalle cambia completamente el resultado. Puede alterar el reparto de beneficios fiscales, generar discrepancias entre declaraciones o incluso provocar una revisión por parte de Hacienda si se deduce de más.
No todos los casos aplican, pero sí la mayoría. Deben declararse los hijos menores de 25 años que convivan con el contribuyente o aquellos con discapacidad, sin límite de edad. La lista es clara: reducción de la base imponible, deducción por maternidad (hasta 1.200 euros), ayudas por guardería y beneficios autonómicos. Todo eso depende de marcar correctamente esta información.
Así pues, revisar esta casilla no es opcional si tienes hijos. Es una de las claves para no pagar de más en la Renta. Porque en muchos casos, el problema no es lo que falta, sino cómo está declarado. Y ese matiz puede costar dinero.
