La discriminación horaria es uno de los secretos mejor guardados para reducir la factura eléctrica en España, y la realidad es que mucha gente ni la usa ni sabe si la tiene activada. La realidad es que aprovechar los periodos de menor coste puede suponer un ahorro de entre el 20% y el 30% sin cambiar nada más en casa. Todo depende de cuándo pongas a funcionar los electrodomésticos más potentes y cómo gestiones tu consumo diario.

En líneas generales, la discriminación horaria divide el día en distintos periodos de precio de la electricidad. Las tarifas más habituales incluyen normalmente tres periodos: horas valle, horas llano y horas punta. Las horas valle, que suelen ser de noche y madrugada, son las más baratas y ahí es donde se concentran los mayores ahorros potenciales. Por el contrario, las horas punta, durante la mañana y la tarde, son significativamente más caras.

Cómo ahorrar hasta un 30% sin cambiar tus hábitos

Mover la lavadora, el lavavajillas, la secadora o el termo eléctrico a las horas valle puede marcar la diferencia. Un ejemplo típico: poner la lavadora en hora punta puede costar 0,40 € por ciclo, mientras que en hora valle baja a 0,15 €. Si hacemos 20 lavadoras al mes, el ahorro ya es evidente. Con el termo eléctrico, que suele ser uno de los mayores consumidores de la casa, el beneficio es todavía mayor. Incluso cargar un coche eléctrico durante la madrugada puede reducir la factura mensual de manera notable.

Papel lavadora
Papel lavadora

No solo los electrodomésticos grandes cuentan. Robots de cocina, aspiradores programables e incluso el horno pueden programarse para funcionar en horas baratas si tu rutina lo permite. La clave está en organizar los consumos y aprovechar los periodos de menor precio, sin necesidad de invertir en equipos nuevos ni cambiar hábitos drásticos.

Cómo comprobar si ya tienes discriminación horaria

Lo peor es que muchas familias la tienen y ni se enteran. Se puede comprobar fácilmente: revisando la factura para ver si aparece “2.0TD” o los periodos punta/valle, usando la app de la comercializadora, o llamando a la compañía y preguntando por la “discriminación horaria”. Si no la tienes, cambiar a este tipo de tarifa es gratuito y no requiere técnico. Por lo que es muy interesante acercarse a este tipo de servicio.

Así pues, revisar tu tarifa y reorganizar el uso de los electrodomésticos puede suponer un respiro para la economía familiar. Las familias que aprovechan esta herramienta rara vez entienden cómo podían haber estado pagando de más todos los meses. Con un poco de planificación, se puede reducir la factura de manera notable sin cambiar tu día a día.